Así afecta la Semana Santa a la economía del país

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Por: Nicolas Lobatón González

Así afecta la Semana Santa a la economía del país


Generalmente, en Semana Santa se pasa de producir de cuatro a tres semanas

Durante la celebración religiosa hay un menor ritmo productivo en la industria, que cuenta con menos días hábiles para el trabajo.

La Semana Santa no le favorece al crecimiento económico del país y tiene un efecto significativo y trascendental en la producción manufacturera colombiana. La principal razón obedece, entre otras cosas, a que el mes en el que cae la celebración religiosa tiene menos días hábiles y a que la mayoría de las empresas deciden descansar la semana completa.

Ya el menor ritmo productivo durante este periodo religioso ha sido expuesto por el Departamento Nacional de Estadística (Dane) y el Gobierno en años pasados como una de las razones de ralentización económica del país en el primer o segundo trimestre del año, dependiendo del mes en el que cae la Semana Santa.

El caso más reciente fue documentado en marzo de 2018, cuando la producción industrial cayó 1,4%. De acuerdo con el Dane, el comportamiento se explicó, en parte, porque muchas empresas aprovecharon la Semana Santa para hacer mantenimiento a sus equipos. En este periodo, de las 39 actividades industriales representadas por la encuesta, un total de 26 registraron variaciones negativas.

“Son cinco días de producción que se pierden completamente, lo normal sería que fueran dos. Entonces cuando nosotros estamos hablando del valor de producción del sector manufacturero siempre hay una caída importante porque se deja de producir de cuatro a tres semanas”, explica al respecto Juan Daniel Oviedo, director del Dane.

Al revisar las cifras de la Encuesta Mensual Manufacturera de los últimos tres años, para las fechas en las que cae en la Semana Santa, hay variaciones negativas en la mayoría frente al mismo mes del año anterior en el que no se registró el evento religioso.Por ejemplo, en la Semana Santa de marzo de 2018 la producción cayó 1,4% frente al mismo mes del 2017, cuando ese indicador subió 1,6%. Mientras que abril de 2017, cuando se celebró la semana santa, comparado con abril de 2016 tuvo una caída de 6,8%.

Por su parte, en marzo de 2016, cuando se llevó a cabo la celebración religiosa, la variación registró un crecimiento de 1,6%, con aumento en 21 actividades de las 39 analizadas por el Dane, respecto al mismo mes del 2015. Precisamente, en ese último año la fecha tocó a marzo y a abril, meses donde cayó la producción industrial 0,1% y 3,6%, respectivamente, comparado con 2014.“Ese valor de producción del sector manufacturero se corrige cuidadosamente a través de unos factores de desestacionalización. Entonces, ya no tanto para los indicadores mensuales, que toman atenta nota de ese factor estacional según el mes en el cual sucede, una variable supremamente importante es el crecimiento trimestral”, indica Oviedo.Y anota que lo que sucede es que el valor agregado manufacturero es mucho más cercano a la dinámica temporal, porque son procesos circulares o repetitivos que evolucionan en el tiempo. “El valor agregado que se genera en el sector servicios es un poco más abstracto y no necesariamente está asociado con la asistencia continúa de la actividad económica. El punto más importante del efecto de la Semana Santa se da en el sector manufacturero”, precisa.Al respecto, Juan Sebastián Corrales, director de Análisis Macroeconómico de Fedesarrollo, apunta que lo importante en este caso es ser muy cuidadoso con el análisis de las cifras, teniendo en cuenta como base estadística el mismo mes del año anterior (en el que haya caído la Semana Santa) para poder corregir y analizar las cifras de una forma objetiva.“Si en 2018 Semana Santa cayó en marzo, usted tiene para el mes menos días de trabajo y cuando se calcula el crecimiento de marzo del 2019, la producción en marzo del año pasado fue menor en parte por el efecto de los días de Semana Santa, entonces al usted calcular el crecimiento tiene una variación que tiene una base estadística más baja y hace que el cálculo porcentual sea más alto de lo que debería ser. Ahí la necesidad de corregir por los efectos calendario”, sostiene.
En ese sentido, Juan David Ballén, director análisis y estrategia Casa de Bolsa, indica que una recomendación es tratar de analizar la serie desestacionalizada para evitar ese ruido que genera el número de días hábiles que hay de un año a otro. “Por ejemplo, la Semana Santa está cayendo este año en abril, segundo trimestre, mientras que el año pasado cayó en el primero, entonces tenemos un efecto base positivo porque el año pasado tuvimos menos días hábiles que en el primer trimestre del año”, anotó. Al respecto, Corrales puntualiza en que es importante el dato bruto, pero es muy relevante la corrección por días hábiles. Asimismo, sostuvo que este ajuste no solo se hace con Semana Santa si no con todos los meses del año.“Lo que hacemos desde Fedesarrollo es corregir las cifras de cualquier variable. Con los meses que tienen más días festivos siempre hay que hacer una corrección por número de días hábiles”, agrega.No obstante, vale la pena anotar que en atención a las buenas prácticas internacionales el Dane viene publicando cada trimestre dos series de datos sobre el crecimiento económico: la original y la desestacionalizada.Para medir las variaciones anuales del PIB, siempre se han usado las series ajustadas por factores estacionales, pero ahora se incorpora el ajuste por días calendario, como por ejemplo, el derivado de los días de Semana Santa.

Tomado de: portafolio.co

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