‘Cazuelo’, el jefe del ELN detrás de los asesinatos de líderes comunales en el Cauca

El comandante de las milicias urbanas del grupo guerrillero le habría ordenado a la banda de ‘Los Monos’ la ejecución de estos crímenes.

Foto de Archivo Web

Un juez de control de garantías de Popayán envió a la cárcel San Isidro a Javier Gaviria Muñoz, alias ‘Cazuelo’, señalado de ser el jefe de las milicias urbanas del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en el sur del departamento del Cauca.

‘Cazuelo’ habría ordenado el asesinato de varios líderes sociales y defensores de derechos humanos y representantes de sindicatos los municipios de El Bordo, Almaguer y Sucre. Para la ejecución de estos crímenes habría contactado a la banda de ‘Los Monos’.

La investigación de la Fiscalía determinó que el jefe de milicias estaría detrás del asesinato de tres líderes sociales quienes fueron retenidos el 29 de agosto de 2016 en el  sitio  Guayabillas, del  corregimiento  de Llacuanas, municipio de Almaguer.

El vehículo en el que se movilizaban fue interceptado por hombres fuertemente armados. Los trasladaron a un sitio conocido como Monte Oscuro, en los límites de los municipios de Bolívar y Almaguer, y allí fueron asesinados.

Las víctimas fueron identificadas como Joel Meneses, integrante de El Comité de Integración del Macizo Colombiano, CIMA; Nereo Meneses, líder comunitario, y Carlos Ariel Sotelo Acosta. ‘Cacerolo’ habría dado la orden de asesinarlos por los reclamos que estaban haciendo frente a la devolución de tierras.

Igualmente venían exigiendo la salida de grupos armados ilegales de la región y participaron en la organización de diferentes movilizaciones campesinas, entre ellas la Minga Nacional Agraria Campesina, Étnica y Popular, donde exigieron al ELN y las Farc el respeto por la autonomía de los territorios indígenas del Cauca.

‘Cacerolo’ se declaró inocente de los delitos de homicidio agravado, tráfico, fabricación o porte de armas, accesorios o municiones de defensa personal y de uso privativo de las Fuerzas Militares y concierto para delinquir.

Nota tomada de: http://www.elespectador.com

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