¿A quién corresponde el pedestal del Morro de Tulcán?

/ Opinión
Por: Álvaro Jesús Urbano Rojas

¿A quién corresponde el pedestal del Morro de Tulcán?


El bajamiento de la escultura ecuestre de Belalcázar, agudiza las diferencias y polariza la ciudad. Al analizar los antecedentes históricos, se hace imprescindible el debate, pues es una discusión que surgió desde cuando el Maestro Guillermo Valencia, lideró la iniciativa de conseguir para Popayán dos grandes monumentos conmemorativos de los orígenes: uno el monumento del Cacique Pubén, conceptualizado por Rómulo Rozo y el otro, una estatua ecuestre de Sebastián de Belalcázar, obra de Victorio Macho.

El escultor español Victorio Macho permaneció algún tiempo en Popayán, para diseñar el honroso encargo, se inspiró en la obra ecuestre de Andrea del Verrocchio. La escultora rebaso las expectativas, por su exuberancia fue considerada  como monumento, por  lo que se dispuso integrarla a la arquitectura colonial en la plazoleta del templo de San Francisco, enlozada con piedra de las minas calcáreas de Pisojé. Contrariando al Maestro Valencia y desconociendo las tradiciones ancestrales, por imposición  tarambana del notablato local, después de disponer rebanar parte de la cima de la pirámide truncada, apartaron la escultura del fundador del espacio donde ésta debía hallarse y la enclavaron caprichosamente en el montículo del bravo guerrero indígena, el  Morro de Tulcán.

Hace diez año se propuso una reubicación que pretendía devolver su pedestal piramidal  al Cacique Pubén, y ubicar  la estatua ecuestre de Sebastián de Balcázar en un majestuoso  monumento  en la arcada de La Herrería, como homenaje a la hispanización del patrimonio cultural y como punto de reencuentro en un gesto de resignificación de la herencia española.

Tanto los Pubenenses como los conquistadores españoles, hacen parte de nuestra historia. Los pubenenses fueron un pueblo pujante, debido a los continuos ataques de los pueblos vecinos y a la escasez de recursos económicos y militares,  conformaron el "Imperio Confederado de los Pubenenses", bajo la autoridad del yasgüén. Llegaron de la polinesia por el pacifico hace más de 10 mil años. Elaboraban herramientas de piedras y hueso; en su organización comunitaria cada parcialidad formaba un campo social por separado. Hablaban una lengua suave, hermosa, abundante en articulaciones vocales; conocían el cultivo del maíz, la yuca, la papa; entre sus animales domésticos poseían conejillo de ludias, llamado cuy en  lengua nativa.

Por su parte Belalcázar, fue  un conquistador originario, que en mayo de 1540, el emperador Carlos V de Alemania y Carlos I de España le otorgaron la real cédula de 10 de marzo de 1540, que dice: "Don Carlos, por la Divina Clemencia, Emperador siempre Augusto Rey de Alemania; designan al Capitán Sebastián de Belalcázar, por sus servicios con gente a pie y de a caballo, por haber descubierto, conquistado y poblado las Ciudades de Popayán y Santiago de Cali y Villas de Anserma, Guanacas, Neiva y otras Provincias y tierras a ellas comarcanas, lo designan como Gobernador y Capitán General de estas Ciudades.

No es posible con una óptica moderna, censurar la historia, cuando los grandes imperios sometían a otros pueblos, lo hicieron los incas con los pueblos de Perú Bolivia y Ecuador. Los pubenenses esclavizaron a los yanaconas, por eso éstos se unieron a los españoles para destruirlos. Qué tal que las naciones antiguas del medio oriente, la india y  Europa Medieval, se siguieran quejando de los romanos, los otomanos  o de los vikingos o de los etruscos, o de las hordas árabes moras que los sometieron por más de 700 años.

Las reubicaciones tendrían un valor simbólico en el ideario colectivo de la ciudad, encaminado a forjar un proyecto incluyente y participativo de unidad social para resolver nuestras diferencias, sin mentiras ni resentimientos raciales, sociales o de género. Una unidad regida por principios de igualdad, solidaridad y fraternidad  con base en el servicio público; sin corrupción ni clientelismo, con pactos programáticos y sociales sobre lo fundamental. Un proyecto de  ciudad progresista con un código de identidad ciudadana que respete la diferencia con motivaciones para atraer inversionistas, incentivar el desarrollo social, la equidad, el empleo, el turismo, la empresa privada y el emprendimiento en una Popayán de todos y para todos.

Do you have any presale question to ask?

Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry. Lorem Ipsum has been.