La comunidad de los sectores de El Sendero, Santa Bárbara, Pata Venado, El Arado, Las Hondas y sus alrededores están en máxima alerta por una serie de derrumbes que se registran en esta zona.

De hecho, los pobladores poseen una gran preocupación por la afectación de su acueducto veredal por las empalizadas generadas por las fuertes lluvias registradas en los últimos días.

Son alrededor de 500 familias que están en altísimo riesgo, por los derrumbes registrados por el fuerte invierno, obstruyendo el cauce de una quebrada que desemboca en el río Molino.

Por eso piden intervención inmediata para evitar una tragedia mayor. No hay servicio de agua potable y urge la intervención para una limpieza que permita evacuar los desechos que taponan los canales de aguas lluvia.

“Hay siete movimientos de tierra, los cuales ya se convirtieron en deslizamientos, esto afectó el acueducto de la microcuenca La Honda, dañando siete tanques, por eso no tenemos agua potable. La comunidad tiene mucho temor porque este fenómeno es igual al registrado en la ciudad de Mocoa, Putumayo, porque esos desprendimientos tienen taponada una quebrada y lo que tenemos es una amenaza de avalancha”, informó Margot Chagüendo Chicangana, lideresa social de la zona.

La emergencia fue reportada al municipio y a la CRC, con derecho de petición, hace 15 días, por eso empezó la valoración de los entes, pero lo registrado en la tarde del pasado sábado  ahondó más la problemática, sin que en la zona hiciera presencia funcionarios de la alcaldía.

Los días 1 y 2 del pasado mes de enero también se presentaron esta clase deslizamientos, agregó Margot Chagüendo Chicangana.

De ahí que la comunidad pide a las autoridades locales que tomen cartas sobre el asunto en el menor tiempo posible para evitar afectaciones a la vida y bienes de esta comunidad rural.