Así fue el caso de secuestro extorsivo en el que participaron tres policías en Popayán

Uno de los uniformados al parecer montó un retén ilegal con el fin de poder secuestrar a la víctima en el Norte de Popayán.

Así fue el caso de secuestro extorsivo en el que participaron tres policías en Popayán

La Fiscalía General de la Nación imputó cargos contra siete personas que al parecer hacen parte de una red dedicada al secuestro extorsivo en la ciudad de Popayán y en la que estarían involucrados tres Policías de la Metropolitana.

La investigación que permitió la captura de estos sujetos inició en al año 2020, cuando la víctima, un reconocido empresario de la ciudad de Popayán denunció su secuestro y extorsión por cuenta de siete personas, entre ellas tres uniformados de la Policía Metropolitana.

El hecho de acuerdo con la narración del Fiscal del caso en la audiencia de imputación de cargos, tuvo lugar en la Variante Norte diagonal al Motel Route 12, el 28 de abril del 2020.

En ese año fue secuestrado Cristian Fernando Pineda Prieto, gerente de la empresa interamericana de licores filial de ron Viejo de Caldas, por medio de un puesto de control ilegal presuntamente realizado por integrantes de la Policía Nacional.

“Los siete indiciados y al menos otras seis personas más, participaron de este hecho, en el cual detienen el vehículo en el que se movilizaba la víctima Cristian Fernando Pineda Prieto, gerente de la empresa interamericana de licores filial de ron Viejo de Caldas, con el propósito de exigir por su libertad un provecho económico”, narró el Fiscal Oscar Castrillón.

De acuerdo con la investigación, estos sujetos lograron transferir más de 250 millones de pesos a una cuenta corriente de Bancolombia en la ciudad de Barranquilla, y más de 3 millones de pesos, a diferentes cuentas de Nequi.

La forma de actuar de esta banda, consistía en secuestrar a la víctima, lo trasladaban a un sitio donde no hubiera presencia de autoridades, lo amenazaban con asesinarlo a él y a su familia sino realizaba las transacciones económicas, luego lo dopaban con un medicamento y lo dejaban abandonado en la zona rural de la ciudad de Popayán.

Según la narración del Fiscal, estos sujetos le exigieron a la víctima llamar a la contadora de la empresa para que fuera ella quien realizará las transacciones económicas y no de hacerlo, entonces lo asesinaban.

Así mismo, uno de los presuntos integrantes de esta banda, llegó hasta la empresa con el fin de presionar a la contadora y llevarse un computador portátil desde donde se realizaban las transacciones y se manejaba toda la parte contable de la empresa de la víctima.

Los implicados

La Fiscalía, luego de realizar toda la investigación correspondiente y obtener las pruebas necesarias, procedió a capturar a siete personas que son:

Anselmo Manuel Vanegas Salamanca, es un médico de la ciudad y quien sería al parecer el encargado de definir las tareas de cada uno de los implicados. Además, amenazó a uno de los trabajadores para que le entregara información privada de su jefe, y así comenzar a armar todo el plan de secuestro y extorsión.

Richard Oswaldo Jiménez, integrante de la Policía Metropolitana, según el Fiscal es amigo del señor Anselmo, y fue quien también amenazó al trabajador de la empresa de la víctima, diciéndole que el señor Vanegas era una persona peligrosa.

Igualmente, según el ente investigador, este Policía llevó al trabajador de la empresa de la víctima a una reunión con el organizador del secuestro, con el fin de presionarlo.

Aycardo Murcia Sánchez, actualmente se desempeña como Sargento de la Policía Metropolitana, y al parecer fue quien escondió el material probatorio encontrado en la escena del secuestro por parte de los investigadores del CTI.

Material que fue encontrado en el baúl del carro de la víctima, donde había prendas de uso privativo de la fuerza pública, y las cuales quedaron en cadena de custodia en la Estación Norte de la Policía.

De acuerdo con el Fiscal, estas pruebas desaparecieron de la cadena de custodia, y al parecer Murcia Sánchez, fue el responsable de esconderlas.

“Los elementos probatorios que fueron abandonados en el baúl del vehículo por los victimarios fueron recolectados y embalados en cadena de custodia por el cuadrante siete, los cuales fueron llevados a la Estación Norte y entregados de manera provisional al Sargento Murcia, pero los cuales desaparecieron”, indicó el fiscal del caso.

Jhony Alexander Rodríguez Morales, oriundo de la ciudad de Cali y actualmente Patrullero de la Policía Metropolitana; al parecer fue el encargado de ayudar y ser coautor de ese falso puesto de policía ilegal sobre la variante, retén que hizo con la motocicleta de la institución y acompañado supuestamente por cuatro personas más, que tenían prendas de la Policía.

Jesús Andrés Bravo Gómez, fue administrador del motel Route 12, y al parecer era el encargado de hacerle seguimiento a la víctima desde el Motel.

Juan Pablo Gómez Quilindo, es conocido como el conductor, debido a que era quien conducía el vehículo en el que se le realizaba el seguimiento a la víctima y era quien movilizaba a los otros supuestos integrantes de la banda.

Así mismo, era el campanero y transportó a la víctima hasta el sitio donde lo abandonaron, luego de lograr la extorsión.

Jefferson Andrés Martínez Figueroa, De acuerdo con la Fiscalía fue el encargado de recoger el portátil e ir hasta la empresa para poder hacer el robo del dinero.

Lo doparon y lo dejaron tirado

El Fiscal del caso, fue claro en decir que luego de lograr el objetivo de las transacciones bancarias por una suma superior a los 250 millones de pesos, estos sujetos le inyectan un medicamento a la víctima con el fin de dormirlo y dejarlo abandonado.

Pasadas unas seis horas, el ciudadano se despierta dentro de su vehículo particular en una zona rural ubicada en la vereda Lame, en una vía que conduce a la vereda El Cabuyo en Popayán.

La víctima alcanza a llegar hasta una vivienda ubicada en la zona, y la comunidad lo socorre, llamando a la Policía quien llega al sitio, pero el ciudadano se rehúsa a ser llevados por los uniformados, ya que señala que fue la Policía quien lo secuestro.

En consecuencia, la comunidad llama a la familia de la víctima, quien llega al sitio y proceden a trasladarlo a un centro médico y luego a interponer la denuncia ante la Fiscalía seccional Cauca.

Cabe mencionar que los delitos que la fiscalía le imputó a estos sujetos fueron: secuestro extorsivo agravado, hurto calificado, acceso abusivo a un sistema informático, ocultamiento y alteración de material probatorio el cual le fue imputado a uno de los policías que participó en este hecho.

Los indiciados no aceptaron estos cargos, y se espera que hoy se defina si habrá o no medida de aseguramiento en centro carcelario.