Cifras y negociados

En un mundo donde todo se vende y todo se compra y muchos tienen precio, no es raro que reconocimientos y galardones estén al alcance del mejor postor

Cifras y negociados

Lo anterior tiene bastante sentido a propósito de la reciente encuesta de la firma Cifras Y Conceptos, en la cual; ubican a la administración de Juan Carlos López Castrillón al frente de la alcaldía de Popayán en el tercer lugar a nivel nacional, solo por debajo de municipios como Tunja y Barranquilla.

Dicho reconocimiento pasaría desapercibido y solo serviría para que medios aliados o “influencers” pagados con recursos municipales postearan en páginas que nadie ve y sin ningún impacto, pero indispensables para pasar cuenta de cobro, sino es porque en esta misma semana se dio a conocer el balance de la gestión en el año 2022 por las diferentes secretarias municipales y que busca le sean aprobadas partidas presupuestales futuras y no ejecutadas en el Concejo municipal. Balance que brilla por la falta de planeación y ejecución, desempeño mediocre y pobre que sacrifica programas en salud, educación, gobierno y convivencia, así como competitividad, que es lo que terminó por medir la cuestionada encuesta. De cara al último año de gobierno de Juan Carlos López Castrillón, son más los fracasos y sinsabores que los logros o las metas alcanzadas y hoy Popayán es una ciudad más pobre y más atrasada, con más problemas sin salidas viables por cuenta de la politiquería y la corrupción que impera en la actual administración. Su paso por la alcaldía ha puesto en duda, su habilidad y su conocimiento en la administración de lo público y que no ha sido poco pues cuenta con un amplio recorrido por entidades de todo orden, paso que no ha escapado a cuestionamientos y uno que otro escándalo.

Hechos sobresalientes y no por lo positivo, hay varios: La puesta en ejecución del contrato de las inconstitucionales e ilegales foto-multas que le han entregado algo así como veinte mil millones de pesos de los payaneses a un particular y que bien podrían haber sido para la Empresa de Telecomunicaciones de Popayan EMTEL, quien hoy vende a precio de remate los deteriorados bienes inmuebles que no alcanzaron a vender en otras administraciones. El caos en la movilidad que no tiene ni norte ni sur y no discrimina hora, ni día, con las implicaciones que eso tiene y que todos de una u otra forma terminamos todos por sufrir. La privatización del alumbrado público, un negociado de lo más burdo y que involucra a su círculo cercano, donde se pueden llegar a perder un poco más del billón y medio de pesos.

Para terminar y como se ha vuelto costumbre, la semana cerró con el escandaloso anuncio de la venta del estadio Ciro López por parte de la Liga de Futbol Departamental a unos privados (que nadie sabe quiénes son) y con la anuencia de la actual administración municipal. Un despropósito desde cualquier lugar desde donde se mire, pues el estadio y sus terrenos tienen una vocación deportiva al servicio de la comunidad, ubicado en un sector privilegiado y estratégico de la ciudad con un valor considerable, más teniendo en cuenta el actual avalúo multi-propósito y las voces que desde la misma liga desautorizan y cuestionan esta negociación.

Al alcalde Juan Carlos López Castrillón hay que decirle que Popayán no está en venta y que contrario a lo que él y su círculo piensa, la ciudadanía esta para defenderla.