Por: Juan Miguel Angulo Garrido
Ex diputado

Al leer y pensar en esta frase, llega a mi mente la escena de la película de terror en donde en un bosque torturan al enemigo amarrándolo boca arriba y dejándolo con los párpados abiertos previamente perforados con una aguja y atados con un nailon, asegurándolos con unas pinzas de tal manera que es imposible parpadear. Una vez hecho esto, los torturadores se iban con la certeza que en las siguientes horas llegarían los cuervos con su pico de ave carroñera a extraer y comerse los ojos de la víctima aun viva…

La anterior escena es angelical si la comparamos con la ingratitud de tres exalcaldes de Popayán y dos exrepresentantes a la Cámara con el Partido Conservador en el Cauca al decidir no apoyar a los candidatos a la Cámara de nuestro Partido en la coalición de centro derecha para el próximo debate electoral. Los apetitos por el escalamiento social y económico de estos cinco cuervos carroñeros utilizando nuestra bandera son tan insaciables que ya no hay “maroma” que los camufle.

Debido a su vejez mental y a su obesidad mórbida, estos cinco cuervos carroñeros (cuatro machos y una hembra) no se percataron que nuestro Pluma Blanca por más de cinco lustros crio y alimentó por toda nuestra geografía caucana a una cantidad de pavas caucanas, azulejos, gallos de pelea, petirrojos, halcones, águilas, gavilanes, papagallos, palomas mensajeras, loros, garrapateros, golondrinas, gaviotas, pavos reales, todos listos y firmes para alzar el vuelo y extender nuestras alas para que, en unión con otros, recuperemos el azul de nuestro horizonte caucano y volvamos a cobijar a nuestro departamento con el ala derecha.

La gente conservadora no es boba y los picotazos de estos cinco cuervos carroñeros a nuestra bandera azul está generando una reacción en su militancia que ojalá termine con la creación de una especie de “Ave Fénix” que acabe de una buena vez con las prácticas carroñeras en nuestro Partido.

Juan Miguel Angulo Garrido
Ex diputado.