ARTICULO 339. Inciso 1o. modificado por el artículo 2o. del Acto Legislativo 3 de 2011. El nuevo texto es siguiente: "Habrá un Plan Nacional de Desarrollo conformado por una parte general y un plan de inversiones de las entidades públicas del orden nacional. En la parte general se señalarán los propósitos y objetivos nacionales de largo plazo, las metas y prioridades de la acción estatal a mediano plazo y las estrategias y orientaciones generales de la política económica, social y ambiental que serán adoptadas por el Gobierno. El plan de inversiones públicas contendrá los presupuestos plurianuales de los principales programas y proyectos de inversión pública nacional y la especificación de los recursos financieros requeridos para su ejecución, dentro de un marco que garantice la sostenibilidad fiscal.

Las entidades territoriales elaborarán y adoptarán de manera concertada entre ellas y el gobierno nacional, planes de desarrollo, con el objeto de asegurar el uso eficiente de sus recursos y el desempeño adecuado de las funciones que les hayan sido asignadas por la Constitución y la ley. Los planes de las entidades territoriales estarán conformados por una parte estratégica y un plan de inversiones de mediano y corto plazo".

La Ley 152 de 1994 es la Ley Orgánica del Plan de Desarrollo, en donde se prescribe cómo, cuándo y quién lo adopta y qué debe contener, incluso, la posibilidad de que lo adopte por Decreto el Presidente, cuando el Congreso no lo hace dentro del plazo legal.

Ese Plan de desarrollo se materializa en una ley de la República, ordenanza de la Asamblea Departamental, o acuerdo del concejo distrital o municipal.

El objetivo del Plan de Desarrollo es servir como "carta de navegación", que orientará la acción de la Nación, el Departamento o Municipio, durante un periodo de cuatro (4) años.

Dada la institución del voto programático, el programa de gobierno que inscribió el candidato ganador ante la Registraduría, se vuelve obligatorio para el nuevo Gobierno, quien deberá convertirlo en la base fundamental del proyecto de ley, ordenanza o acuerdo, so pena de exponerse a la revocatoria del mandato.

Dado que en el Plan se consignan las metas de producto (1 año) y de resultado (4 años), antes de terminar la primera anualidad, no es técnicamente posible afirmar que un alcalde o gobernador está entre los mejores o  entre los peores, más aún, cuando esas conclusiones, generalmente son producto de encuestas de la prensa irresponsable y se convierten en medidores de popularidad, más que en evaluaciones técnicas a la gestión de la autoridad territorial; por qué no decirlo, puede ser la reacción a una derrota electoral o el chance para desquitarse de una pauta publicitaria insatisfactoria.

En cuanto al  señor Alcalde de Popayán, con quien no tengo nexo político alguno, dudo que sea uno de los tres (3) peores, porque tuvo que comenzar por poner la casa en orden, elaborar el Plan de Desarrollo y dedicarse a atender las labores propias de cotrarrestar la pandemia, que Dios habrá de salvarnos de ese azote biológico; sin embargo, hemos visto la reiniciación de trabajos públicos estancados,  la apertura de nuevos frentes de trabajo en otros tramos viales y nuevas obras, a pesar de la falta de recursos propios, a causa del alto endeudamiento recibido.

Ahora bien, ya llegará el momento de rendir
Cuentas a la Comunidad, pero, insisto, solo será técnicamente posible una vez terminado el primer año de mandato, aplicando los indicadores de gestión contenidos en el mismo Plan, para determinar si se cumplieron o no las metas de producto previstas para el año 2020.