En medio de los enfrentamientos entre algunos manifestantes y la fuerza pública ayer en Popayán, los ataques a la prensa fueron la constante.

Como los casos de los periodista judicial Francisco Calderón y el comunicador alternativo conocido como Kevin Acosta.

Este último fue atacado por policías que fungían como Esmad, los periodistas cubrían la gravísima situación de orden público que se registró ayer en el centro histórico de Popayán.  

La agresión contra el comunicador quedó grabada en video, el cual;  fue compartido por otros periodistas en las redes sociales.

También se conoció la denuncia del periodista judicial Francisco Calderón, quien fue atacado por un integrante del Esmad cuando realizaba el cubrimiento de estos enfrentamientos, los cuales empezaron en las desbaratadas calles adyacentes del parque Caldas.

"Realizaba un registro de esta situación cuando quedé entre los manifestantes y los policías, y a pesar de que grité que era prensa, uno de los integrantes del Esmad arrojó la granada, la cual estalló cerca de mi pie,  en esta situación también resultó herido un defensor de derechos humanos", señalo Francisco Calderón.

Luego se conoció otro video donde se aprecia cómo los uniformados de este grupo operativo lanzan gases lacrimógenos a unos periodistas cuando cumplían con su labor de informar.  

De hecho, y en medio del humo asfixiante, los periodistas corrieron a patear el gas que los afectaba cuando realizaban videos de la tensa situación que se generó.

Es que lastimosamente esas amplias manifestaciones ciudadanas de ayer por las principales calles de la Ciudad Blanca contra la reforma tributaria, la corrupción, la violencia contra los líderes sociales y la crisis económica por la pandemia terminaron en enfrentamientos con la fuerza pública.

De un momento a otro, la protesta pacífica de los manifestantes terminó en violentos choques contra la Policía, la cual; fue atacada con pedazos de fragmentos de asfalto dejado por las lentas obras viales que se adelantan en el centro histórico.

Lamentablemente los enfrentamiento escalaron en salvajes ataques entre los bandos, incluso tres motocicletas terminaron destruidas, así como tres CAI de esta institución y tres uniformados heridos.

También más de quince manifestantes resultaron heridos en las reacción de los policías, quienes terminaron atacando a las personas que ni siquiera participaban en esta situación, como el caso del hijo de un integrante de bomberos Popayán.