El nuevo presidente

El presidente Gustavo Francisco Petro Urrego, usó como icono para ocupar la primera magistratura de la nación, la espada de Bolívar, frente a ella, asumió el compromiso histórico de impulsar un cambio estructural en el país,

El nuevo presidente

Con una profunda transformación en la lucha contra la corrupción y establecer una paz estable, firme y duradera, promoviendo un desarrollo industrial con justa transición verde.

Pues Colombia, como el resto del mundo, enfrenta múltiples crisis: climática, de salud, financiera, el creciente precio de la energía y del costo de vida, debido a la incidencia de los problemas en la cadena de suministro y en parte por causa de la guerra rusa contra Ucrania.

Maxime si se trata del inicio de un gobierno que, desde su propuesta programática, se ha definido progresista, con claros objetivos económicos como el logro de significativos incrementos en los puestos de trabajo y productividad, a través de empresas amigables con el medio ambiente para lograr la transición del carbono, encaminado a la disminución de la pobreza y la reducción de la brecha de conectividad informática, dándole oportunidades a los jóvenes, como protagonista del cambio social a participar en la segunda línea del gobierno, e invertir en las capacidades del Estado, encontrando nuevas formas de trabajar, incorporando una agenda audaz y ambiciosa para sacar avante su plan de gobierno.

El presidente Petro, prometió dejar de lado la retórica discursiva, asumiendo el reto de implementar mejores políticas públicas encaminadas a alinear el servicio público con las necesidades de los ciudadanos, e instaurar sistemas de producción resilientes con instrumentos modernos en tecnologías de la informática y las telecomunicaciones.

Al tomar posesión de su cargo, juró ante Dios y la patria, respetar la Constitución y la ley, así mismo prometió que su gobierno tendrá un enfoque incluyente y participativo, decidido a combatir la corrupción con procedimientos éticos y efectivos, neutralizando el poder mafioso en la Política y conminando a los grupos alzados en armas y a los narcotraficantes a deponer las armas y abandonar la criminalidad, bajo el compromiso de obtener el sometimiento a la justicia, con prerrogativas y negociaciones bajo criterios de justicia restaurativa, con enfoque en la compensación del daño a las víctimas, haciendo a los delincuentes responsables de sus acciones e involucrando a la comunidad en un dialogo social para la resolución del conflicto.

El nuevo gobierno, dejó en evidencia, la necesidad de suscribir un nuevo contrato social con los empresarios y el sector productivo del país, encaminado a reducir las rentas y aumentar la inversión, con miras a aprovechar instrumentos como subvenciones, préstamos, bajo el compromiso  de lograr resultados económicos sostenibles y justos, dirigiendo de manera proactiva la economía para enfrentar los desafíos de Colombia, logrando la presupuestación y disponibilidades de recursos orientados a mejorar el empleo para superar la pobreza marginal y la desigualdad social.

Ayer, lunes 8 de agosto, el gobierno, radicó ante la Cámara de Representantes, la reforma tributaria, para recaudar más de 83 billones de pesos, donde los ricos del país, en compensación a la protección estatal, garante de sus prerrogativas para consolidar su fortuna, les asiste la responsabilidad social de solidarizarse y aportar recursos para combatir la pobreza extrema y romper el esquema del eterno abandono estatal, en que ha estado sumida a los sectores marginales de la población.

Como el primer gobierno progresista de izquierda en la historia de Colombia, tiene la obligación de transformar la agenda, tanto en la producción y creación de riqueza como en la redistribución del ingreso, consolidando un acuerdo de unidad nacional, para solventar el clima político polarizado e impulsar las reformas en el Congreso para que los sectores de recursos naturales se convierten, a través de su transformación, en insumos para objetivos y desafíos en torno al clima, la salud y la brecha digital. Tales como la energía renovable, el acero, el cemento, con protección de los bosques tropicales y la selva amazónica para evitar el calentamiento global y la extinción catastrófica de la humanidad.