Las autoridades indígenas denuncian que El Pital, zona rural del municipio de Caldono, Cauca, se ha convertido en el corredor de la muerte, debido a los casos de homicidios que se han presentado en los últimos meses.

De acuerdo con las autoridades indígenas, solo en seis meses ya van ocho homicidios, y lo que preocupa es que las víctimas no son de la zona, sino que las traen de otros municipios cercanos.

Así mismo, la forma como los están asesinando ha llamado la atención de las autoridades indígenas, debido a que los cuerpos aparecen con las manos amarradas, señales de tortura y tiros de gracia.

Desde el Consejo Regional Indígena del Cauca, se hace un llamado para que los actores armados no sigan generando estas desarmonías en sus territorios, debido a que persiste la preocupación por la ola de inseguridad en la zona.