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!Cauca! generales y rutas de narcotráfico, una ecuación sin resolver


Por: Camilo Fajardo

!Cauca! generales y rutas de narcotráfico, una ecuación sin resolver

Causó tremenda curiosidad escuchar en zona rural de El Tambo, Cauca, que llevan tres mercados sin dinero, que la ‘mercancía’ está represada y que todo tiene relación con la renuncia de varios generales en pasadas semanas.

Todo inició con el arribo al corregimiento de Huisitó, zona rural de El Tambo, centro del Cauca, el segundo municipio más grande de Colombia y cuya economía depende en más del ochenta por ciento del cultivo de hoja de coca. Llegar a esa localidad es un desafío, la noche anterior varios panfletos del ELN y pancartas circularon advirtiendo su presencia en los alrededores de la cabecera municipal.

El siguiente escalón está en pasar por algunas veredas que ahora tienen presencia de la Nueva Marquetalia, un grupo armado que dice estar bajo el mando de alias Iván Márquez, ellos mismos le han aclarado a la comunidad que el grupo armado Segunda Marquetalia, ubicado en esa zona, es una macabra alianza de fuerzas del Estado con un grupo de narcos que luchan para hacerse al control de la ruta al océano Pacífico, dominado hace dos años por el Frente Carlos Patiño de las FARC EP al mando de alias Andrés Patiño o El Mocho.

Una vez en el parque de Huisitó empezaron a congregarse campesinos de varias veredas de El Tambo y Argelia, pero el panorama se tornó denso cuando vimos con mi camarógrafa unos uniformes con boinas rojas. Patrullaban los alrededores de la localidad, pero no nos atrevimos a dirigir el lente para intentar identificar de qué grupo se trataba.

A las cinco de la tarde, los representantes a la Cámara Juan Pablo Salazar y Jorge Bastidas, acompañados de líderes campesinos y varios carros de la Guardia Campesina salíamos apresurados entre un tumulto de chivas, camperos y motos, un remedo de carretera ponía a prueba los nervios de la videografa recién desempacada.

Como conclusión de aquella reunión los congresistas recogieron la petición de los campesinos cultivadores: ser tenidos en cuenta para el proyecto de paz total que propone el Gobierno Petro. Quieren que en esta nueva oportunidad se firme la paz verdadera, ellos abandonarán los cultivos, pero piden que los recursos de inversión lleguen hasta ese recóndito lugar de la geografía y no se quede en los bolsillos de los corruptos.

Ya de regreso se me dio por preguntar qué opinaban del encuentro. Uno de los acompañantes habló durante seis minutos indicando que los raspachines son el centro del negocio de las drogas ilícitas. Este hombre de quien reservo la identidad dice que se gana entre dos y medio millones hasta tres en un mes raspando, con eso mantiene a sus hijas, esposa, mamá y un par de tías. (La entrevista completa en el audio adjunto de este artículo).

En las calles de la población tuve la oportunidad de hablar con varios campesinos que se quejaron porque ya son tres mercados sin dinero. “Las tiendas están vacías porque no está circulando la plata. Desde que renunciaron los generales se dañó el negocio”, indicó uno de los interlocutores.

A otro campesino le pregunté ¿cómo así que se dañó el negocio? Y me contestó: “No es secreto que la droga se mueve con conexiones y por ahora no hay quién haga el puente entre los narcos que tienen la mercancía y los que mandan el billete desde otros países”.

Me aseguró que las bodegas donde guardan el clorhidrato se encuentran totalmente llenas y el precio está por debajo de los tres millones el kilo. En algunas partes la están comprando a millón y medio el kilo de pasta base, pero muchos no venden porque entrarían en pérdidas.

“Estamos esperando que los generales que ya conocen cómo es la vaina otra vez muevan sus fichas y ahí sí, a hacerse las platas porque los gringos deben estar con las narices hambriadas”, decía mientras se carcajeaba moviendo la cabeza de lado a lado.

Con la fuente de la grabación también pregunté por el asunto de los generales, dijo que todos saben que sin los policías y militares el negocio no funcionaría. “Esa gente es la que deja subir los insumos y permite que baje la droga procesada. Los patrones tienen que llevarlos en la buena, es un buen negocio que da hasta para comprar periodistas”.

Mientras regresaba manejando, recordé que entre Cauca y Valle conocí hace unos días un caso dramático de dos uniformados de inteligencia que quisieron hacer públicas alianzas entre sus comandantes y grupos dedicados al narcotráfico, después de interponer las respectivas denuncias ante Fiscalía uno de ellos fue trasladado y el otro sufrió un atentado.

Incluso hablaron de cómo fue asesinado un soldado entre Pescador y Mondomo, también que mandaron a un oficial a un operativo de captura pero lo estaban esperando y lo mataron junto a unos policías porque había manifestado su desacuerdo con la forma que un oficial permitía el paso de carros cargados.

Uno de los denunciantes sigue escondido porque nadie ha querido ayudarlo, creo que sus denuncias dormirán el sueño de los justos y ellos terminarán con una bala entre las cejas, como ya es costumbre en este país.