El carnaval es motivo de  jolgorio, emociones y expresiones lúdicas, por lo que en muchas partes del mundo, es considerado patrimonio cultural intangible o inmaterial de la humanidad, pues comprende tradiciones o expresiones vivas heredadas de los antepasados,  constituyendo  un factor determinante para el mantenimiento de la diversidad cultural ante la creciente globalización.

Su objetivo primordial de liberar al pueblo de las tensiones sociales, invitándolo a salir de la rutina diaria y  obtener placer, diversión y entretenimiento, con la usanza de fastuosos trajes de plumas, cuentas de colores, comparsas musicales callejeras y desfiles de carrozas con máscaras y disfraces con colgandejos y quinquillería de adornos  brillantes de canutillos y lentejuelas.

Un buen carnaval  tiene diferentes actividades para todos los gustos, desde Cabalgata, encuentro de melómanos,  fiesta brava, encuentro de grupos folclóricos ricos en tradición musical, como las “chirimías”, los tríos, las tunas, estudiantinas, papayeras, grupos de teatro, zanquearos, ferias de artesanos, encuentros deportivos,  conciertos populares, casetas y variedad de escenarios lúdicos para recatar las tradiciones y respetar el gusto del pueblo sin imposiciones de minorías que imponen sus ideales personales a las tradiciones ancestrales.

Es hermoso el desfile de carrozas y comparsas acompañados de silleteros provenientes de municipios del Cauca, tal actividad  permite apreciar el trabajo de  floricultores que está al nivel de los mejores del país.Es hermoso el reinado con hermosas niñas de las nueve comunas y del sector rural, todo ello destaca que la Ciudad de Popayán  representa una concentración de matices con una espléndida fusión de las culturas Indígenas, africanas y españolas.

A los caballistas de la ciudad, nos hace mucha falta la cabalgata, actividad que caracterizó la apertura de las festividades payanesas en enero de cada año, durante más de dos décadas. El evento  fue cancelado  en la versión 2015, por el maltrato animal, ya que se presentaron quejas por el mal comportamiento de algunos jinetes alicorados que maltrataban y abusaban de los jamelgos, esto aunado a las dificultades incomodidades causadas a los equinos, por el mal comportamiento de la gente, pues le arrojaban carioca a los  ejemplares, jinetes y amazonas.

A muchos le gusta la fiesta brava, que también hizo parte de la tradición española, cuyas primeras corridas se realizaron en una improvisada plaza de toros que estaba ubicada en la parte trasera del actual Hotel Monasterio, hasta que fue construida la actual Plaza ‘Francisco Villamil Londoño’, ubicada en la parte baja del barrio Las Américas. También son muy necesarios los conciertos de calidad con orquestas locales e internacionales hacen mucha falta el cumplimiento en los horarios de las presentaciones y la calidad de las interpretaciones.

Para el éxito de la jornada carnavalesca  es imprescindible la cultura ciudadana, así como las medidas preventivas por parte de las autoridades y junta organizadora para que no se presenten riñas, desmanes, problemas o inconvenientes, dada  la masiva afluencia de público.

La versión 2021,  se hizo con todos los controles de bioseguridad, los diferentes eventos  se   apreciaron a través de los medios de comunicación y redes sociales, donde el alcalde de Popayán Juan Carlos López Castrillón, invirtió 370 millones de pesos, con el decidido concurso de la primera dama, Olga Lucía Vejarano; del secretario de Cultura y Turismo, Luis Miguel Zambrano Velasco; del director del Carnaval, Juan Carlos Ríos; promoviendo el carnaval y liderando e interactuando en las transmisiones en vivo y en directo. La administración asegura haber apoyado a más de 700 personas entre artistas y artesanos que se beneficiaron con la reactivación económica que generó esta importante actividad cultural.