Morales demandó al gobernador de la comunidad Misak, Pedro Velasco, al secretario del movimiento de autoridades indígenas, Edgar Alberto Velasco, y a otros representantes de los pueblos indígenas de esa región, detalló El País de Cali.

La denuncia estipula que el monumento estaba protegido como un elemento de paisaje municipal y era un “hito de preservación fundamental” de la ciudad, según ese medio.

“El actuar de los denunciados es doloso y predeterminado. Aprovecharon la circunstancia del paro para llegar con la gente de su comunidad con el fin de poder hacer el daño a un bien del patrimonio cultural e ícono de la ciudad de Cali”, reza la denuncia difundida por ese periódico.

Asimismo, el abogado manifestó en ese rotativo que a las comunidades indígenas se les respetan sus costumbres y sanciones, pero estas no pueden exceder sus territorios para “cometer delitos en el resto del territorio nacional”.

El delito imputado a los líderes indígenas de esa región del país se castiga con una pena de entre 18 y 90 meses de prisión, pero se podría elevar por presuntas conductas agravantes, señaló Caracol Radio.

De ser aceptada la denuncia y perder el pleito, la comunidad indígena también tendría que responder por derribar la estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada en el centro de Bogotá.

El pasado 7 de mayo, una decena de indígenas de la comunidad Misak derribó la estatua del fundador de Bogotá que estaba ubicada en la plazoleta de la Universidad del Rosario.

“¡A partir de estos momentos, Bogotá no va a tener más a este violador, a este supuesto conquistador!”, gritó uno de los integrantes de la comunidad indígena que derribó la estatua.

En videos e imágenes difundidas en redes sociales se aprecia el momento en que las personas de esa comunidad también vociferan en contra de Gobierno Nacional mientras sostienen banderas de Colombia al revés.

Noticia tomada de: Pulzo.com