Pero debemos entender que a veces se deben utilizar armas no letales, bajo estrictos límites de necesidad, proporcionalidad y respeto a los Derechos Humanos, incluso con los ciudadanos que abusan del Derecho a la Protesta o Derecho de Reunión.

Por ello, el exceso y el abuso de la fuerza del Estado, deben ser investigados y sancionados con severidad, por la Jurisdicción Penal Militar.

No obstante, en estos procesos también se debe  garantizar el Debido Proceso, que incluye el Derecho de Defensa y la Presunción de Inocencia.

Las Fuerzas Militares, fueron creadas  para velar por la Independencia y soberanía del Estado, frente a los demás sujetos de la Comunidad Internacional y para cuidar su integridad territorial.

Por su parte, la Policía Nacional tiene como misión la conservación y restablecimiento del orden público interno.

Ello no impide que, cuando la Policía no pueda contener por sí sola, un grave desorden interno, las  Fuerzas Militares la apoyen, por el tiempo estrictamente necesario; es lo que comúnmente se denomina "militarización".

Todos los colombianos esperamos que las justas protestas se hagan en forma pacífica, porque la violencia puede llevar al Gobierno a usar este medio de policía, con  altos riesgos para la población civil.

Los invito a seguir orando para que todo se resuelva en la Mesa de Diálogo. Para ello, es necesario que los Integrantes del Comité Nacional del Paro vuelvan a sentarse a negociar con el Gobierno, lo más pronto posible.

De lo contrario, podría ser cierto lo afirmado por el señor Presidente de Fecode: todo este movimiento tiene como fin político de la izquierda, ganar las próximas elecciones y derrotar al Centro Democrático y no tiene el fin social de lograr mejores condiciones de vida para las clases más vulnerables del País; de ser cierto, estarían siendo utilizadas.

¿Imprudencia o realidad?