Desde hace más de dos siglos la lucha por reivindicar derechos ha sido una constante que ha formado dignidad en los pueblos y sectores populares del Cauca. Los  oprimidos por siglos  por la distintiva   historia de gobernanza colonial conservadora que ha  determinado espacios de poder, que en el  ejercicio social ha sido excluyente generando tremendas desigualdades sociales en la que nuestro departamento del Cauca es ejemplo de ese olvido sistemático de las determinaciones  de ese poder neoliberal que solo ha generado desarrollo para las elites..

En ese entendido de revindicar derechos, se han  articulado  organizaciones sociales, populares y sindicales del departamento del Cauca, como: ANUC, ASOINCA, Destechados, Fundación Mujer con Valor, FUNDEUC, PROVITEC, UTEN, SUNTRASEV, en organización de la llamada  Mesa de Derechos por la Defensa de la Vida y el Territorio del Suroccidente Colombiano, esta vez unidos en una sola voz y es en la determinación inmediata de la reivindicación de sus derechos, arrebatados en la mayoría de ocasiones  para generar beneficios de unos pocos que se ufanan de amar el departamento pero que en su historia clasista y esclavista han querido  someter al afro, al indígena y a los sectores populares..

Hoy nuestros campesinos con  14.500 afiliados a la ANUC, requieren 3 mil hectáreas de tierra para 1.300 Unidades Agrícolas Familiares, también existe la lucha permanente de una vivienda digna determinada en la construcción de 1.500 Viviendas, igualmente su requerimiento al mejoramiento de 1000 viviendas como la  financiación de 5 proyectos productivos que dignificaría a nuestros campesinos que han sido desplazados e ignorados   a lo largo de la historia. Lastimosamente pese a existir acuerdos claros a estas peticiones, los avances con la gobernanza han sido irrisorios y no satisfacen las necesidades que la organización campesina exige.

En la lucha por la vida y la salud están los docentes afiliados a ASOINCA, que buscan a través de la defensa de los derechos fundamentales a la vida y la salud  que el Consejo Directivo del FOMAG acabe con la intermediación d en el Cauca  y Popayán para el servicio de Salud.

Así mismo exigen que NO se pongan más obstáculos  a los proyectos de Vivienda para los docentes como también la exigencia del respeto por los DDHH, principalmente el derecho a la vida de los docentes amenazados, determinando  un rechazo rotundo a la re- victimización a la que se someten los docentes amenazados, muchas veces ultrajados por un sistema que poco le importa la protección de líderes sociales y docentes que en últimas son víctimas de querer transformar sus territorios.

En tales acciones hago un llamado  al gobierno nacional, departamental y al del municipio de Popayán para que exista voluntad política para alcanzar acuerdos y sobre todo llamar a la sociedad caucana a generar   empatía a quienes en su  justa lucha, buscan  la dignidad de los pueblos, esos pueblos que piden a gritos justicia social y una verdadera democracia.