la Popayán o-culta

Por: Julián Valencia Fernández

la Popayán o-culta

En este  cumpleaños 486  de la ciudad culta , entre una cantidad de simbólicos seudónimos que tiene nuestra querida Popayán   me pareció importante para hacer este artículo  de opinión entrevistarme con el Doctor en Estudios Territoriales  Sory Alexander Morales , ganador del máximo reconocimiento en el sector de la arquitectura del país., en este caso la Bienal Colombiana  de Arquitectura  2022, premio otorgado desde el enfoque de la acción critica, tesis realizada desde  una perspectiva socio-geo-histórica, por la cara o-culta de la marginalidad y desigualdad socio-espacial en la “ciudad culta” de Popayán Colombia, calificativo asignado desde el imaginario construido por el poder oficial que llevó a la elite política a velar tras el brillo de su linaje, una realidad que no es invisible, la histórica desigualdad que tiene su génesis en la estructura social señorial instalada desde la colonia y reproducida hasta el presente. Morales nos define “la marginalidad urbana como el desborde de la institución, ese fenómeno que le pertenece a la sociedad pero que a su vez se le opone”. El objetivo central estuvo enmarcado en realizar un análisis socio-geo-histórico de Popayán, abordando el problema de la marginalidad urbana, expresado en la tensión, aún en disputa, entre la ciudad culta tradicional y la dinámica socioespacial oculta; lo que en consideración ha invisibilizado otras territorialidades surgidas desde la acción socio-política de los territorios de esfuerzo popular. La charla con el arquitecto Sory Morales nos deslumbra dentro de su investigación pues permite “comprender a través de una hermenéutica territorial, la ciudad como experiencia social de la diversidad; y de otro, los aportes desde una perspectiva dialéctica y multiescalar que contribuyeron desde su realidad, a confrontar su apelativo culto”. Dentro de esta propuesta investigativa el arquitecto Morales   planteo el estudio de Popayán desde su conformación colonial, sin embargo, se centra la atención desde 1983 cuando el terremoto que afectó su territorio estableció un hito histórico en su temporalidad. En esta investigación se logró evidenciar cómo el movimiento cívico surgido desde los asentamientos periféricos de la ciudad, supo luchar por el reconocimiento de los derechos ciudadanos, lo que ha llevado a que sea referente para la comprensión de los cambios operados desde entonces, ahora en camino hacia el reconocimiento de las nuevas fuerzas sociales y las memorias urbanas en formación que hacen suyo, y a su manera, el derecho a la ciudad. Morales nos dice “Pretender abordar críticamente la realidad de la ciudad de Popayán es trazar otra cartografía, que descentre la narrativa oficial tradicional, contribuyendo de esta manera a visualizar y comprender las redes de relaciones que la han configurado, permitiendo presentarla como un territorio diverso, más allá del ritmo que impone su orden social en el que las costumbres perseveran por la evocación de lo colonial, lo nostálgico y lo religioso. Es pensar en una ciudad histórica, pero a la vez, en el devenir de la capital de un departamento como el Cauca, multicultural y biodiverso, donde convergen como diría el historiador Guido Barona & el antropólogo Cristóbal Gnecco, una multiplicidad de territorios posibles (2001) que en contra-relato a las miradas desvalorizantes que se han construido sobre el Cauca, se presentan con gran significación sobre el territorio, destacando “un espacio dotado de sentido por los seres humanos a través de largos y, a veces, conflictivos procesos de apropiación cultural”.

El aporte del arquitecto caucano Sory Morales  nos debe llevar a una reflexión holística sobre la pregunta de ¿cuál ha sido la contribución en términos socioculturales  de los  que han representado el poder político en nuestro territorio? es importante esa respuesta , pues nos puede orientar a un nuevo  manejo de las políticas públicas locales que bajo esos lineamientos socioculturales  se pueda establecer un nuevo orden social ,en concordancia con la dignidad de todos los que  habitan la ciudad, se necesita de una mirada que deslinde la superficialidad del sector histórico, importante para todos los payaneses, pero tener en cuenta también la ciudad que hoy  nos verbaliza otras historias , nos construye otras identidades.  Sin duda invisibilizar esas realidades ha contribuido al deterioro y las problemáticas que aquejan hoy a la ciudad Señorial, pensar en una ciudad que integre la historia con las nuevas realidades sociales, sería el mejor regalo de cumpleaños para nuestra hermosa ciudad.

Estamos a tiempo de lograrlo.