La Universidad del Cauca gradúa médicos, 30 años después

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Por: Periodicovirtual.com

La Universidad del Cauca gradúa médicos, 30 años después

La sobria ceremonia realizada en el paraninfo Francisco José de Caldas de la Universidad del Cauca se celebró el pasado primero de junio.

Allí, recibieron su título de médicos cirujanos un puñado de personalidades, luego de 30 años de culminar estudios. No se trata de un grupúsculo cualquiera, que por dejados, ‘balanceados’ o ‘revolucionarios’ sempiternos no se graduaron a tiempo, ni que se la hayan pasado haciéndole el quite a la vida académica.

Más bien es un conjunto de connotados profesionales de la medicina, que culminaron su carrera de forma exitosa hace 30 años. Hoy son reconocidos especialistas y seis lustros después su “Alma Mater” les ha hecho un homenaje por su trayectoria y por honrar su nombre. Recibieron en acto solemne la refrendación de su título de Médicos Cirujanos.

Además la Universidad del Cauca y su Facultad de Ciencias de la Salud galardonaron a estos ilustres galenos con el escudo oficial y una resolución de exaltación a su labor profesional y científica. Ello de manos del Rector delegatario Deibar René Hurtado, el decano Édgar Parra y la oficina de egresados.

Oportuno reconocimiento en tiempos cuando la mediocridad profesional intenta empotrarse en algunas instituciones de educación superior, valorando un modelo que se diluye. Los médicos tenemos una difícil competencia con la industria interesada en el consumo a costa de la salud de la gente. Contra una publicidad desmesurada que atenta contra la calidad de vida. Contra un sistema que ha desprotegido a sus médicos, fomentando una enorme vulnerabilidad.

Pero así mismo esa dura batalla es contra el empirismo rampante nutrido por el Internet y las nuevas tecnologías, donde despistados y otros con intereses ocultos, manipulan a la gente. Esos mismos brujos, chamanes, embaucadores, mercachifles, charlatanes que se pasean orondos con sus pócimas, brebajes, unturas y cuanto producto pueden inventar para engatusar incautos. Por ello es menester recordar una aleccionante fábula de Fedro, que pone el dedo en la llaga ante la falta de evidencia científica y la consecuente estupidez del vulgo:

“Un mal zapatero comido por la miseria púsose a ejercer la medicina en un país donde no era conocido, y vendiendo un antídoto con nombre inventado adquirió gran fama gracias a sus discursos charlatanescos.

Habiendo el rey de aquel país caído en el lecho con una grave enfermedad, con el fin de probar su saber, pidió una copa y la llenó de agua, fingiendo mezclar un veneno con el antídoto del médico; luego ordenó a éste que bebiera también la poción, ofreciéndole un premio. El temor a morir hizo confesar a nuestro zapatero que su celebridad se debía no a sus conocimientos médicos, sino a la estupidez del vulgo.

Convocó el rey a la asamblea del pueblo, y dijo estas palabras: – ¡Hasta dónde llega vuestra falta de sentido, oh ciudadanos, cuando no dudáis en confiar vuestras cabezas a quien nadie quiso dar a calzar los pies!.

La moraleja es un llamado de atención a todos. Así mismo valora la labor de estos colegas que refrendaron su grado de médicos en la Universidad del Cauca, un reconocimiento por su trabajo de servicio con sapiencia, profesionalismo y ciencia.

Felicidades médicos especialistas: Álvaro Villota Viveros, Antonio Solorza, Carlos Arciniegas, Carmen Sandoval, Claudia Cruz, Claudia Erazo, Claudia Figueroa, Edibeth Polanco, Edgar Belalcázar, Edgar Muñoz, Fabián Casas, Francisco Yanza, Fredy Mondragón, Flor Estela Gámez, Gerardo Arteaga, Gilberto Benítez, José Fernando Arango, Juan Carlos Penagos, Luz Helena Calderón, Luis Eduardo Vejarano, Marcela Zúñiga, Mario Sánchez, Magaly Londoño, María Clara Ramírez, Mauricio Muñoz, Miller Olave, Nidia Arcos, Nolly Peña, Olga Lucía Muñoz, Óscar Orozco, Oswaldo Imbachí, Pedro Meléndez, René Chicangana, Sofía Gómez, Yaneth Zúñiga.

Sin olvidar a quienes se adelantaron a otra dimensión: Liliana Ordóñez, Clarena Daza y Mario Orjuela, insignes galenos QEPD. De la misma manera, el reconocimiento al decano de la época Dr Alberto Vallejo Durán quién expresó las palabras más sentidas y al ex rector Ing. Hernán Otoniel Fernández.

Enhorabuena colegas por la renovación del “Juramento Hipocrático” con el que estamos comprometidos. Por ello siempre debemos recordar al mismo Hipócrates cuando sentenció: “De hecho, hay dos cosas, ciencia y opinión. El primero engendra conocimiento, el último ignorancia”.

Nota tomada de: https://www.pulzo.com

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