La verdadera tragedia en el Cauca, es la clase política departamental

Hoy nos estamos lamentando nuevamente por la tragedia que conlleva un desastre natural,

La verdadera tragedia en el Cauca, es la clase política departamental

Otra vez el mismo, el que ha dejado tantos muertos, pérdidas económicas y tantas historias que lamentar, del que cada cierto tiempo volvemos a hablar, el que moviliza a toda la institucionalidad, el que trae promesas y anuncios altisonantes de cada uno desde su nicho de autoridad, del que vuelven y hacen diagnósticos, del que ordenan apropiación de recursos, del que dicen que van a entregar tierras e indemnizaciones para víctimas, vecinos y comunidad en general, del que sirve de excusa para imaginariamente trazar carreteras y anunciar nuevas vías, la de los anuncios que nos hacen soñar pero que nos despierta a esta horrible realidad.

Una tragedia anunciada como muchas, la cual ya está sobre-diagnosticada y de la cual, politiqueros y fanfarrones salen siempre a proponer su oportunista solución, solución que cuando han tenido el poder no fueron capaces de ejecutar, pero salir con su perorata les sigue significando réditos políticos y electorales para consulados y embajadas.

Una tragedia que nos enfrenta a esa realidad de la que todo el mundo habla en privado pero que nadie quiere escuchar en público, la de la corrupción en la contratación estatal, la que se roba los recursos que son para la infraestructura, la que nos condena a no tener carreteras sino trochas, la que nos tiene sumidos en el atraso, la que sufren los campesinos para sacar sus productos y que encarecen la canasta familiar, la del Cauca profundo, la de la Colombia profunda, la que solo es noticia en una crónica roja o una nota marginal.

Una tragedia que pone nuevamente al Cauca en el panorama mundial desnudando su abandono, su atraso, su falta de infraestructura, su pobreza, la de un departamento entregado a la ilegalidad, la que por cuenta de la corrupción que carcome las instituciones, es presa fácil de la ilegalidad, nos hace víctimas de la violencia, la que nos manda a estar en el culo de la nación, la tragedia de ser un departamento inmensamente rico pero condenado a la miseria en la que nos sume esa clase politiquera local.

La tragedia natural producto de la falla del Romeral que se llevó la vía panamericana en Rosas – Cauca, nos puso de frente a una incompetente clase política departamental que no da cuentas de los recursos invertidos en infraestructura vial y que ha desnudado el miserable estado en el que se encuentran las vías del Cauca y del que ningún funcionario haya asumido la responsabilidad y los cuales aparecen frente a las cámaras sin siquiera sonrojar.

Adenda: Ver al gobernador de Nariño, asumir con más claridad la problemática en el departamento del Cauca, deja en evidencia la incapacidad del mandatario local en su ejercicio de gobernar.