Katy es una perrita que casi pierde la vida al interior de una veterinaria, a donde fue llevada por sus propietarios para que la peluqueran, como era la costumbre de los propietarios.

Es que los dueños de esta mascota narraron que la misma ingresó en óptimas condiciones a este lugar, ubicado en el barrio San José de Popayán, porque tenían la esperanza de que le realizara un corte de pelo, pero al final se la entregaron agonizando, por múltiples heridas.

“Luego de dejarla en este sitio, llamado Saravet, me llaman a decirme que ha pasado un accidente con mi mascota, por eso me acerco inmediatamente y lo que me encuentro es a mi Katy inconsciente, con heridas en diferentes partes del cuerpo, sedada, la encargada de ese lugar me dice que todo se debió a que la metieron en una jaula donde estaba otro perro más grande, el cual la atacó”, narró el propietario de la mascota.

El propietario, al ver el mal estado del animal, y casi a las malas, optó por llevarlo a otra veterinaria donde le salvaron la vida, porque registraba un sangrado en una de las heridas y donde estaba no estaban en capacidad de prestarle los debidos cuidados.

Así quedó Katy tras el ataque de otro perro, ya que la ingresaron la jaula donde estaba el otro animal. 

“A las instituciones defensoras de los animales y la alcaldía municipal de Popayán que le realicen un control a este lugar donde suceden estos hechos. Rotar esta información por favor para que la gente no lleve sus mascotas a este lugar para que luego se las entreguen casi muertas. Hoy es nuestra mascota que está muy delicada, mañana puede ser la de usted”, agregó el afectado, quien se pregunta por qué estos supuestos veterinarios ingresan en una misma jaula a dos perros.

Además, la respuesta que le dieron causó más indignación entre los dueños de Katy: "No dijeron que eso era algo normal, que siempre pasaba, eso me dio más rabia porque mi mascota quedó muy mal".

Ahora falta conocer la versión de los propietarios o profesionales de esta veterinaria frente a esta denuncia.