"Lo importante era movilizarse por la calle 15 norte, no que el alcalde caminara como estrella de cine luego que se demoraran cinco años construyendo una carretera"

Esta es la opinión del periodista judicial de Popayán sobre cómo 'traman' a los payaneses por obras que llevan años y años ejecutándose.

"Lo importante era movilizarse por la calle 15 norte, no que el alcalde caminara como estrella de cine luego que se demoraran cinco años construyendo una carretera"

Por Francisco Calderón

¿Los payaneses se merecen lo mejor? Es decir, los ciudadanos y ciudadanas que residen en la capital del Cauca pueden contar con mejores vías, parques, andenes y demás espacios urbanos para el goce y la recreación.

Mi respuesta es sí. No somos vacas, ni perros, menos cálculos dentro de los análisis que realiza esa caterva de políticos tradicionales que convirtieron la ciudad en su gallina de huevos de oro.

Mientras que ellos, esos rancios dirigentes, familiares y amigos, viven en las mieles del poder que genera el dinero público; en Popayán las grandes mayorías viven de las sobras que dejan esas personas que por años y años han vivido de lo público.

Por eso es un chiste mal contado que el señor alcalde salga a sacar pecho con la supuesta inauguración de la calle 15 norte entre carrera segunda y carrera quinta, en el sector de Tulcán. ¿Qué quiere Juan Carlos López Castrillón, que le demos las gracias por hacer su trabajo?

Desde hace cinco años se adelantaba la remodelación de este importante trayecto vial. Los recursos se invirtieron para ese propósito, gracias a la contribución de todos los ciudadanos y ciudadanas.  Pero no, esa avaricia desmedida de estos 'políticos de pipián' impidió que esa carretera se terminara en el menor tiempo posible, afectando a los miles y miles de conductores que a diario se movilizan por este sector.

La obra de la calle 15 norte de Popayán quedó en el completo abandono
La pregunta es por que los payaneses tienen que recibir calles o avenidas a medio pavimentar, como lo demuestra este caso.

Para ellos, los dirigentes y sus recua de contratistas las ganancias; mientras que para los payaneses siempre lo peor, las pérdidas y las tragedias. Y de ñapa le debemos dar las gracias por no hacer bien su trabajo, debemos festejar por la demora en los proyectos de infraestructura.

¡Qué descaro! Esa obra del sector de Tulcán fue suspendida por varios largos meses, sin que se le diera una respuesta del por qué a los ciudadanos, quienes debían hacer maromas para movilizarse hacia este sector de la comuna tres.

Claro, como las necesidades no dan espera, los ciudadanos debían movilizarse por un puente a medio terminar, entre los materiales de construcción, arena; porque necesitaban su carretera. Pero no, salen a vender la idea que ellos lograron terminar el proyecto, sin reconocer los sobrecostos que se generaron por la suspensión de los trabajos, curiosamente durante el tiempo de las elecciones legislativas.

Entonces no hay nada que celebrar con la inauguración de la calle 15 norte entre carrera segunda y carrera quinta, la comunidad la necesitaba, los conductores clamaban ante el Dios de los cielos y ante los medios de comunicación que por favor terminaran de construirla.  Lo que menos necesitaban era un alcalde caminando, como estrellita de cine, por la vía luego de terminarla de construirla.

Correo del autor: franacal1982@gmail.com