Los controles para erradicar de Popayán la explotación sexual y comercial de niños, niñas y adolescentes

La Policía y otras entidades del estado adelantaron esta campaña en los sectores turísticos de la capital del Cauca.

Los controles para erradicar de Popayán la explotación sexual y comercial de niños, niñas y adolescentes

La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes se considera como una violación de los derechos fundamentales de la niñez.

“Esta comprende el abuso sexual por adultos y la remuneración en metálico o en especie al niño o niña y a una tercera persona o varias. El niño es tratado como un objeto sexual y una mercancía. La explotación sexual comercial constituye una forma de coerción y violencia contra los niños”, reza la Declaración del Primer Congreso Mundial sobre Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes realizado en Estocolmo en 1996.

En función de su misión de trabajar con calidad y transparencia por el desarrollo y la protección integral de la primera infancia, la niñez, la adolescencia y el bienestar de las familias colombianas la Policía Metrpolitana de Popayán desarrolló la campaña en alianza con otras entidades para salvaguardar a los pequeños y jóvenes de la capital del Cauca.

Para tal fin se realizó un acompañamiento con los grupos policiales de Infancia y Adolescencia y Turismo para llegar a hoteles, hostales y otros establecimientos comerciales.

Hay que recordar que los prestadores de servicios turísticos tienen la obligación de adoptar y publicar en lugar visible el Código de Conducta establecido mediante la Ley 1336 de 2009 y la Resolución 3840 de 2009  que señala 11 obligaciones para representantes legales, directores, administradores, empleados y contratistas.

Adherirse al Código de Conducta es requisito obligatorio para inscribirse o renovar el Registro Nacional de Turismo.

El  Código Penal Colombiano tipifica el turismo sexual con menores de edad como un delito por parte de quien lo dirija, organice o promueva, con penas de cárcel hasta de 12 años. Adicionalmente, los establecimientos de alojamiento donde se registren estas actividades pueden ser objeto de extinción de dominio.