Luego de darse a conocer una carta en la que el monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de Cali, le pide disculpas a la población indígena que fue atacada en esa ciudad por grupos de civiles fuertemente armados, entregó una serie de reflexiones y críticas al gobierno de Iván Duque en una entrevista con W Radio.

En la conversación, el sacerdote se refirió a que los bloqueos protagonizados por manifestantes y que preocupa a toda la sociedad caleña porque no puede entrar a la ciudad la comida y las medicinas, no tienen porqué ser una excusa para “sacar a la brava” a quienes protestan con ese tipo de actuaciones. Para monseñor la mejor salida es la dialogada y asegura que es lo que ha tratado de hacer la Iglesia, “porque el Estado es muy demorado para llegar a esos territorios”.

“Pido una conversación pronta. El esquema militar no ayuda en la medida en que se disparan armas en la ciudad (...) el camino es salir de la confrontación y entrar a una estrategia de diálogo”, insistió en dar su punto de vista sobre lo que sucede en Cali.

Para el líder católico, la reacción de la comunidad de armarse para desbloquear las vías no fue la correcta y subrayó que eso lo único que dejó fue a varios indígenas heridos incluyendo a una joven que permanece en un hospital tras recibir dos disparos en el abdomen. “La gente no está pidiendo hacer grandes revoluciones, sino que comencemos a abrir el camino de la implosión inmediata (...) siento rabia, pero no tengo odio ni rencor hacia nadie”, dijo monseñor Monsalve.

“Los indígenas son nuestros indígenas. Es una población muy organizada que tiene muchos que enseñarnos. Lastimosamente han querido dividirlos”, arzobispo de Cali.

Pero en la entrevista con W Radio también lanzó varias pullas al gobierno de Iván Duque. Aseguró que las protestas también fueron provocadas por el mismo Gobierno nacional. “La reforma fue el fósforo final, pero también hubo provocación con promesas incumplidas, las medidas del glifosato, de los procesos fallidos de paz, de todo lo que se hizo con la implementación de los acuerdos de paz, todo eso genera la protestas que se une a una trágica situación con la pandemia”, afirmó

La carta del arzobispo de Cali

“He seguido con profundo dolor los tristes e inaceptables ataques contra la vida y la seguridad de la comunidad y minga indígena. Hago mío y nuestro como Iglesia, la situación de las personas heridas y de tantas víctimas indígenas, negros y mestizos, campesinos de Colombia todos”, inició la misiva del arzobispo, dirigida a los consejeros de la CRIC Aida Quilcué y Hermes Pete.

El religioso solicitó que sean sujetos de derechos y protagonistas de la solución “a los graves retos de historia injusta, violencia asesina y pandemia que, con la violencia, nos ponen en estado de emergencia social, y crisis económica y política”, reza la carta.

Posteriormente, de parte de toda la ciudad, ofreció sus disculpas por los hechos violentos cometidos en contra de ellos. “Les pido perdón, a nombre de la ciudad y de las autoridades de Cali, por las situaciones vividas. Ustedes son el pueblo esperanza de saber ancestral y aprendizajes de paz para todos”, expresó el religioso.

“Mi abrazo a ustedes y mi oración al Espíritu de Jesús y a los espíritus de quienes ya caminan el más allá y nos dejaron huellas de madres, maestros y servidores de la vida y de la Paz: que nos alienten y sostengan en la vida como camino universal y colectivo”, finalizó el comunicado de la Arquidiócesis de Cali.

Foto: Arquidiócesis de Cali

Foto: Arquidiócesis de Cali