Estos enfrentamientos se registran en este departamento desde finales de diciembre y ya dejan 33 muertos.

Las 170 familias desplazadas corresponden a cerca de 673 personas que han llegado a los municipios de Tame, 65 familias; Saravena, 52; Fortul, 11; Arauquita, 12; Arauca, 11, y Cubará, Boyacá, 19.

Además la Defensoría reveló que más de 30 excombatientes en proceso de reincorporación se vieron en la obligación de salir de esta zona, tras recibir amenazas o por el riesgo inminente.

"Llamamos la atención por el desplazamiento de 36 personas excombatientes en proceso de reincorporación, quienes en el marco de esta emergencia humanitaria recibieron amenazas o lo hicieron de manera preventiva por el riesgo inminente", expresó el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo.

Con respecto a los cuerpos de las 33 personas asesinadas, esta entidad informó que estos fueron llevados a las morgues de los municipios de Tame y Saravena, luego fueron entregados a sus seres queridos.

En los últimos días, y con una lista en mano, sujetos vestidos de civil, portando armas, al parecer, miembros del Eln, llegaron a las veredas El Porvenir y El Margua, de Toledo, y luego de tocar las puertas de las diferentes viviendas fueron preguntando por la casa de Martha Mora Ayala y Benjamín Díaz Fernández.

De acuerdo con la denuncia de la comunidad, el objetivo era asesinarlos y tomar una fotografía como evidencia. Así habría ocurrido el doble homicidio que se presentó en esa parte de la zona rural de Toledo.

Tanto el Ejército como la Policía, relacionó este doble asesinato con la sangrienta lucha entre la disidencia de los frente 45, 33 y 10 de las Farc contra el Eln, en esta parte del oriente del país.