Dos personas fueron capturadas por funcionarios del Ejército que, vestidos de civil, se movilizaban por la vía Santander de Quilichao-Popayán y se percataron que estos sujetos estaban armados.

"Los militares iban en una camioneta adscrita al Ejército, se movilizaban en sentido Santander de Quilichao-Popayán y estaban de civil por seguridad, cuando se percataron de seis sujetos en motocicletas, y al ver que los que iban como parrilleros estaban armados, alertaron a la Policía y una unidad militar que estaba sobre la vía", explicaron los integrantes de esta institución.

Por eso, silenciosamente, los militares empezaron la persecución de estas personas hasta que llegaron al sector de Quinamayó, donde ya los delincuentes se percataron que eran perseguidos.

"Los compañeros ya vieron que golpearon  los vidrios de la camioneta que estaba adelante y luego amenazaban a los ocupantes con pistolas, por eso ya abiertamente intervinieron, dándose la persecución de los sujetos, logrando interceptar y tumbar a dos de ellos en toda la entrada de Quinamayó", agregaron los militares.  

Esa intervención se dio porque a esta acción se sumaban una patrulla de la Policía y soldados que se movilizaban en la Panamericana en un camión, por eso ya abiertamente salieron detrás de dos de los ocupantes de una de las motos de alto cilindraje.

Pasaron varios minutos hasta que los militares de civil le cerraron el paso a estos sujetos, quienes ya perdieron el control  de este vehículo y cayeron al pisto. Ese fue el momento aprovechado por los funcionarios para darles captura.

"Este fue el momento donde los ciudadanos hicieron el video, donde se observa cómo los militares capturan a estos presuntos delincuentes tras descender del vehículo oficial portando fusil, en medio de esta intervención les  incautaron dos pistolas traumáticas modificadas para que funcionaran como armas de fuego, munición calibre 9 milímetros y una granada de fragmentación.

Luego, en el proceso de judicialización, las autoridades corroboraron que se trataba de alias Vivi y alias Pechuga, integrantes de una banda delincuencial conocida como Losama y al servicio de las disidencias de las Farc.

"Alias Vivi es el cabecilla de esta banda y además integrante de las redes de apoyo a la disidencia Dagoberto Ramos de las Farc, estos sujetos posiblemente buscaban ejecutar algún plan pistola contra integrantes de la fuerza pública que están sobre la vía por eso golpeaban los vidrios de otras camionetas cuando recorrían la Panamericana", indicó por su parte la Policía.    

Además, estos dos sujetos son señalados por las autoridades de ser los encargados de extorsionar a los comerciantes de Santander de Quilichao, Caldono y Caloto, aprovechándose los contactos con este grupo al margen de la ley.  

Ahora estos dos presuntos disidentes están a la espera de ser presentados ante un juez de control de garantías por su presunta participación en diferentes delitos.