Así se le conoce a la capital del Cauca por el color de las casas que adornan su arquitectura colonial.

La razón se remonta a hace más de 200 años, cuando a causa de una epidemia causada por un insecto llamado 'nigua', que según algunos registros se metía entre los pies de la gente, provocándoles infecciones y hasta amputaciones, las autoridades de la época decidieron cubrir todas las fachadas de las casas con cal, ya que decían que esta servía para matar la 'bacteria' y después de varios años lograron erradicarla.

Las casas se reconstruyeron después del terremoto de 1983 y se mantienen como parte de la arquitectura del sector colonial de Popayán.

Otra cosa que los payaneses adoptaron de los españoles, además de su arquitectura, fue las procesiones de Semana Santa, siendo estas celebraciones las segundas más grandes del mundo (después de Sevilla, España) y declaradas en 2009 por la Unesco como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.

En Semana Santa, las familias desfilan antiguas imágenes religiosas, muchas de más de 500 kilos, cargadas en plataformas de madera llevadas a hombro por los “cargueros”, función que heredan, los padres a los hijos, luego a los nietos.

La arquitectura religiosa es parte fundamental de los atractivos turísticos de la ciudad. Lugares como la Iglesia de San Francisco, la Ermita, el Templo de la Encarnación de las Monjas y el Santuario de Belén, que se alza sobre una pequeña colina, desde donde se puede divisar la ciudad, son algunos de los templos más relevantes, por la importancia de su construcción, y de las obras artísticas que guardan en su interior.

Otra de las cosas que hace famosa a Popayán es su gastronomía, especialmente desde que, en 2005, la Unesco la nombró la primera 'Ciudad gastronómica' por su variedad y significado para el patrimonio intangible de los colombianos y por mantener sus métodos tradicionales de preparación a través de la tradición oral.

Cada año, en septiembre, se celebra el Congreso Gastronómico de Popayán, donde miles de personas disfrutan de los deliciosos platos típicos.

Algunas de las deliciosas comidas que se puede disfrutar son la sopa de carantanta, los tamales y empanadas de pipián, los helados de paila, salpicón de baudilia, aplanchados, entre otros manjares.


En el lugar donde hoy se encuentra "la Ciudad Blanca", había dos caseríos indígenas, sede del Cacique de Payán, llamados “Pupayam”, nombre que adoptaron los españoles para la ciudad fundada el 13 de enero de 1537 por el colonizador Sebastián de Belalcázar, siendo una de las ciudades más antiguas, no solo de Colombia, sino de América.

Aquí han nacido personajes relevantes en la historia de Colombia como Guillermo León Valencia, Francisco José de Caldas y Camilo Torres, entre otros.