En el peor momento de la pandemia, Colombia comenzará su senda hacia la reactivación económica, social y productiva. Y lo hará desde este mes, que comenzó con cifras nunca antes vistas de muertes y contagios. Sin embargo, el regreso a una vida muy similar a lo que se tenía antes del coronavirus será un proceso gradual y responsable con el momento epidemiológico de cada territorio, como los han dicho las autoridades de salud.

Para ese propósito, se creó el Índice de Resiliencia Epidemiológica Municipal (Irem), que marcará los grados de reactivación en los sectores deportivo, cultural, social y de turismo a los que podrá acceder cada ciudad a partir de indicadores claves como el avance de la vacunación, la seroprevalencia proyectada frente al covid-19, la capacidad de testeo y la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI).

Dichas variables se aplicarán en una fórmula matemática en la que el avance de la vacunación tiene un peso del 50 por ciento; la aproximación a la seroprevalencia, uno del 30 por ciento; la capacidad del sistema de salud, un 15 por ciento y el testeo promedio en los últimos tres meses, un 5 por ciento.

Todo esto quedó consignado en la Resolución 777, que definió tres ciclos de avance en la reapertura. En el primero están todos los municipios con menos de 0,5 en el índice de resiliencia y cuya cobertura de vacunación (con una sola dosis) en las etapas I, II y III esté por debajo de 69 por ciento. Allí, se permitirán eventos públicos y privados con aforo del 25 por ciento en cada escenario solo si las UCI están por debajo de 85 por ciento.

En este grupo, según el Irem del pasado 1.º de junio, que fue el primero en ser publicado, se encuentran 28 de las 32 capitales: Sincelejo (0,45), Valledupar (0,43), Florencia (0,42), Santa Marta (0,41), Medellín (0,41), Armenia (0,40), Ibagué (0,38),
Bucaramanga (0,37), Pasto (0,37), Tunja (0,36), Cúcuta (0,35), Pereira (0,33), Yopal (0,32), Inírida (0,32), Bogotá (0,31), Manizales (0,31), Popayán (0,30), Riohacha (0,30), Cali (0,30), Cartagena (0,29), Mitú (0,26), Villavicencio (0,26), San Andrés (0,25), Puerto Carreño (0,24), Mocoa (0,24), Quibdó (0,21), San José del Guaviare (0,17) y Arauca (0,16).

Eso lo confirma el estado de las UCI en el país, pues con datos hasta el 3 de junio, 12 de las 32 entidades territoriales que tienen instalado este nivel de atención mostraban ocupaciones por encima del 90 por ciento. Allí aparecían Casanare (100 %), Guaviare (100 %), Bogotá (96,06 %), Meta (94,92 %), Boyacá (94,27 %), Chocó (93,75 %), Antioquia (93,63 %), Santander (93,28 %), Caldas (92,41 %), Valle (92,18 %), Tolima (92,14 %) y Nariño (92,05 %). Además, otras siete (Bolívar, Cauca, Cesar, Cundinamarca, Norte de Santander, Risaralda y Sucre) estaban por encima del 80 por ciento.

En el segundo ciclo de la reactivación están las ciudades cuyo índice de resiliencia se ubique entre 0,5 y 0,74. Según la resolución, ese escenario está condicionado por que la cobertura de vacunación esté por encima de 70 por ciento. En ese caso, se permitirán eventos públicos y privados con aforo del 50 por ciento. Y según el Irem del 1.º de junio, en esta categoría clasifican Barranquilla (0,55), Montería (0,51) y Neiva (0,50).

Finalmente, en el ciclo tres están las ciudades cuyo índice de resiliencia sea superior a 0,75. Allí, se permitirán eventos públicos y privados con aforos de hasta el 75 por ciento. En este grado solo clasifica hoy Leticia, donde ya la mayoría de su población recibió dosis contra el covid-19, hay una altísima seroprevalencia y no hay UCI.

La idea es que este índice se publique quincenalmente y a medida que los indicadores epidemiológicos avancen y los municipios mejoren su situación puedan tener aforos mayores en las actividades sociales a través de la progresión en los ciclos.

Vale decir que el Irem se calcula para las ciudades capitales, de forma que los demás municipios del departamento quedarán clasificados en el mismo nivel.

“Esta metodología podrá ser actualizada y permitirá a los diferentes territorios evaluar la evolución de estos indicadores, pero especialmente, y muy importante, esperamos que sirva de incentivo a las autoridades locales para mantener las capacidades básicas del sistema de salud y, sobre todo, para profundizar en la vacunación. Así será más probable retornar a un escenario donde la actividad económica se recupere de forma segura”, afirmó Julián Fernández Niño, director de Epidemiología del Ministerio de Salud.

Así las cosas; Popayán cumple con el  índice de resiliencia con menos de 0,5 al tenerlo en  (0,30), lamentablemente en el Cauca  tenemos ocupación de camas UCI en 86.7%  variable que supera el 85% exigido por la norma para  la reactivación social y cultural.

Nota tomada de: https://www.eltiempo.com/