“Me causa tristeza y me duele ver a Iván Duque, con quien no estoy de acuerdo en muchas cosas y por quien no voté, pero que es mi presidente y el de todos los colombianos, haciendo el oso en las Naciones Unidas. Porque eso fue lo que hizo, al decir ante la entidad que más conoce el acuerdo de paz, la que más lo ha elogiado, la que más lo ha verificado, que es un acuerdo frágil y que su gobierno ha hecho más por implementarlo, que el nuestro. Es un doble discurso frente a la paz y frente a otros temas con el que pierde toda credibilidad y pierde todo el país”.

La sentencia fue del expresidente, Premio Nobel y firmante de la paz con las FARC por parte del Estado, Juan Manuel Santos Calderón, al hacer un balance sobre el primer lustro de ese acuerdo, en la ‘Entrevista a fondo con el Servicio Informativo de Caracol Radio’.

Santos reconoció que algunas cosas pudieron quedar mejor en el documento final firmado con la entonces guerrilla: “Pudimos hacer mejor algunas cosas; por ejemplo, el procedimiento legal de la JEP quedó muy engorroso y eso ha dado pie a críticas de que se ha demorado mucho en actuar”, pero insiste en que el cuerpo del acuerdo “quedó muy completo, los problemas no son de él, sino de la implementación y de que no ha habido un manejo eficaz”. Por eso, también dice que fue una falla de su gobierno “no haber acelerado las negociaciones, para haber tenido tiempo de implementarlo con más entusiasmo”.

También admite que el acuerdo de paz no encontró soluciones definitivas al problema del narcotráfico, aunque matiza su autocrítica: “El tema del narcotráfico fue muy difícil de incluir. Las Farc no querían, pero les dije que era una línea roja, porque ellas hacían parte de ese negocio ilícito, que es la fuente de violencia en este país. Se incluyó un punto relativo a cultivos, muy completo e integral, para sacar a la gente de la coca y ponerla a producir cosas legales. Eso se empezó a implementar con mucho éxito, porque Naciones Unidas verificó que la resiembra de esos campesinos no pasó del 1%; estaba funcionando, aunque es un proceso costoso y engorroso. 90 mil familias se inscribieron, 40 mil erradicaron, pero ese programa quedó en el aire. No les han venido cumpliendo y eso es lo que ha generado una resiembra. Este gobierno ha dicho que ha erradicado alrededor de 120 mil hectáreas cada año; recibió 180 mil y ahora hay más coca que antes. No está fallando el acuerdo sino todo el engranaje de la lucha contra el narcotráfico”.

Aunque el expresidente dice que no piensa intervenir en política y que por eso no va a mencionar a una persona como la más indicada para continuar la implementación del acuerdo, sí cree que ese texto sería todo un programa de gobierno: “Solo desarrollar bien el primer punto, el agrario, resuelve el problema de la violencia rural y nos pone como una de las principales reservas en un mundo que se está quedando sin alimento. Tenemos cerca de 27 millones de hectáreas disponibles para producir y solo producimos en 7 millones y sin eficiencia. Combinar el acuerdo y los objetivos de desarrollo sostenible será un gran programa de gobierno y ni siquiera necesitará de leyes, porque todo ya está en la Constitución. Me siento muy honrado de que haya un grupo numeroso de exfuncionarios míos que hoy sean candidatos y que tengan las capacidades para ser presidentes”.

Noticia tomada de: Caracol Radio