Perico, marihuana, happy brownies, amanecederos y lugares de entretenimiento adulto hacen parte de la oferta que hay en los andenes de la zona de rumba en el norte de Bogotá, según lo muestran varios videos grabados en horas de la noche y la madrugada en ese sitio.

“Mira, tengo happy brownies a 12 (mil pesos), los activa, bien cargados”, dice uno de los jíbaros que ofrece a un grupo de jóvenes este producto que contiene brownie mezclado con marihuana.

“Vengan y miran. ¿Qué necesitan? ¿Un perico? Vale 30 luquitas ($30 mil) un gramo”, se oye otro sujeto que también oferta estas sustancias y recomienda sitios de rumba extendida en esa zona.

Así mismo, la evidencia videográfica muestra que hay establecimientos en los que está permitido el consumo de perico a la vista de las demás personas: “(en) el sitiecito que te digo (se) hacen striptease, venden cervecita, no joden para nada, se puede meter el pasecito (dosis de perico) en la mesa”. Ofrecimiento que se realiza a carta cabal después.

Sin embargo, lo que más llamó la atención de quienes realizaron esta denuncia es que las sustancias ilegales que se venden en estas discotecas son consignadas en el cobro de la factura, hasta con cobro del impuesto al valor agregado incluido, como lo muestra una fotografía.

Esta denuncia fue realizada por el concejal de Bogotá, Óscar Ramírez Vahos (Centro Democrático), quien puso en conocimiento la situación al Concejo y a las autoridades, luego de recibir varias quejas de ciudadanos. Según Ramírez, esto también ocurriría en otras zonas de la capital.

“El microtráfico salió de las ollas y ahora opera sin ninguna restricción en zonas de ocio de la ciudad como se evidencia en la llamada Zona T. En Bogotá el microtráfico ya tiene IVA”, dijo.

Noticia tomada de: El Espectador