El pasado 12 de mayo ocurrió una de las muertes que más indignación ha causado en el marco del paro nacional, se trata del caso de Alison Salazar Miranda, una adolescente de Popayán, quien decidió suicidarse luego que fuera detenida por miembros del Esmad y llevada hasta las instalaciones de la URI.

Desde el primer momento, se denunció un supuesto acceso carnal abusivo por parte de miembros del Esmad, lo cual fue descartada por la Fiscalía General de la Nación.

Ante este panorama, las autoridades judiciales investigan  si hubo un acto sexual abusivo por parte de los miembros del Esmad, lo cual deberá ser demostrado en las audiencias preliminares.

Las cuales comenzaran a partir del 2 de julio del año en curso, fecha en la que la Fiscalía le imputará varios delitos a tres miembros del Esmad, que participaron en la detención de la menor de edad.

De acuerdo con lo conocido por esta redacción, posiblemente la imputación se haría por los presuntos delitos de privación ilegal y otros delitos derivados de los malos tratos a los que fue sometida la menor durante su aprehensión.

La audiencia se adelantará en el juzgado Cuarto penal municipal con función de garantías de manera virtual.