Mientras el mundo se recluía en los hogares debido a las medidas de confinamiento implementadas para contener la pandemia de COVID-19, los informes mostraban un alarmante incremento en la ya existente pandemia de violencia contra las mujeres.

“La crisis ha venido acompañada de un repunte de las denuncias de violencia doméstica, precisamente en un momento en que los servicios, como las fuerzas del orden, los servicios sanitarios y los albergues, se están desviando para hacer frente a la pandemia”, declaró el Secretario General de las Naciones Unidas en el informe “Responsabilidad compartida, solidaridad mundial: Responder ante las repercusiones socioeconómicas de la enfermedad por coronavirus de 2019”.

En el mes de abril, el Secretario General de las Naciones Unidas, instó a todos los gobiernos a que aseguraran que la prevención y la reparación de la violencia basada en género fuera una parte fundamental de sus planes nacionales de respuesta al COVID-19.

El llamamiento fue respondido por 146 Estados Miembros y, en junio, acompañado por la Declaración Inter-agencial sobre la Violencia contra las Mujeres y las Niñas en el contexto del COVID-19, con el objetivo de resaltar áreas críticas para la acción.

Por esta razón, durante los 16 Días de activismo contra la violencia de género este año se movilizará un llamado de urgencia a la acción conjunta para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas, intensificada en todo el mundo tras la declaración de pandemia por el COVID-19, con un llamado: la violencia contra las mujeres y las niñas NO ESTÁ EN PAUSA y para ello es necesario:

•Financiar acciones de respuesta, un paquete mínimo de servicios esenciales.
• Prevenir, movilizar acciones de cero tolerancia hacia la violencia basada en género.
• Responder, adoptar medidas explícitas para que los servicios para las víctimas de violencia se mantengan como esenciales.
• Recopilar, recolectar datos para mejorar los servicios y programas y medir la magnitud y persistencia de la violencia contra las mujeres y niñas

Después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el brote del COVID-19 como una pandemia el pasado 11 de marzo, la violencia contra las mujeres y niñas, y particularmente, la violencia al interior de la familia, se ha intensificado en todo el mundo.

Esto debido a que las medidas de aislamiento en casa, que para mujeres y niñas significan un confinamiento con quienes las agreden, inseguridad económica debido a las medidas de aislamiento social e incluso aumento de conductas de acoso sexual, han intensificado los escenarios de peligro para ellas.

En Colombia, este escenario se ve reflejado en las cifras que presenta el Instituto Nacional de Medicina Legal y la Fiscalía General de la Nación, durante el confinamiento por el COVID19:

• De acuerdo a los registros la Fiscalía General de la Nación durante el 2020 desde el 1 de enero hasta el 24 de junio de 2020 se han registrado 80 víctimas por el delito de feminicidio, 38 de ellas durante el periodo de cuarentena.
• Para el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 24 de junio en el 2019 se registraban 132 víctimas, lo que representa una disminución del 40%. Del total nacional para el 2020 se tiene un avance de esclarecimiento del delito de feminicidio equivalente al 96,25%, según la Fiscalía General de la Nación.
• Por violencia fatal, fueron asesinadas 392 mujeres entre el 25 marzo al 22 de septiembre, según el Instituto de Medicina Legal.
• En este mismo periodo se practicaron 6.897 exámenes medicolegales por presunto delito sexual, el 85 % de los exámenes fueron practicados a mujeres y niñas (5.890 casos), según el Instituto de Medicina Legal.

Superar la otra pandemia, la de la violencia contra las mujeres y las niñas, exige de promover y garantizar la participación plena de las mujeres en la formulación de políticas y en la toma de decisiones en la respuesta al COVID-19 y en las estrategias de recuperación socioeconómica, reconociéndolas como agentes fundamentales para el cambio social.

Es por esto que urge que la implementación de acciones que aumenten la capacidad institucional para responder integralmente a las violencias contra las mujeres y las niñas, en particular en las zonas rurales, de modo que se logre hacer frente a la impunidad.

Esta campaña se identifica por hacer uso del color naranja, presente en todas las actividades alrededor del mundo, y el cual simboliza un futuro brillante y optimista, libre de violencia contra las mujeres y las niñas.

¿Cómo sumarse?

A través de las siguientes acciones comunicativas:

1. Portar una prenda de color naranja durante los 16 días de activismo y/o en los eventos de sus organizaciones realizados en el marco de la campaña.

2. Realizar una acción simbólica sobre no condonar o aceptar la violencia, activando mensajes a través de sus cuentas en redes sociales y generando conversaciones con familia y amigos sobre el impacto negativo de la violencia contra las mujeres y niñas, en ellas y en la comunidad.

3. Iluminar o vestir de naranja sus edificios para sumarse así a la iniciativa alrededor del mundo que pinta de naranja lugares emblemáticos como las pirámides de Egipto, al Canal de Panamá o el Parlamento Europeo.

Para unirse a la conversación global, les invitamos a usar los hashtag #UNETE, #OrangeTheWorld y #16días y etiquetar también las siguientes cuentas: @SayNO_UNiTE y @ONUMujeresCol.

Les invitamos a consultar aquí el Kit de Acción con algunas actividades sugeridas que pueden realizar para prevenir y eliminar la violencia sexual hacia las mujeres.

A propósito de la conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de las violencias contra las mujeres y las niñas, ONU Mujeres - en alianza con USAID- presenta la exposición Feminicidio: ¡Ni una menos!.

Es una estrategia para prevenir y sancionar socialmente todos los casos de violencia contra las mujeres, que contribuya a rendir homenaje a mujeres víctimas de feminicidio y violencias de género, a las sobrevivientes y a sus familiares, al tiempo que active una memoria colectiva capaz de movilizar la toma de medidas para asegurar la garantía del derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.

Para este año, en el marco del Programa Superando la violencia contra las mujeres de ONU Mujeres se pasa de la modalidad presencial atada a espacios físicos, a una virtualidad que permita apelar a una audiencia más amplia y joven.

Esto teniendo en cuenta que las prácticas violentas por razón de género se naturalizan y replican desde temprana edad, por lo que se vuelve necesario promover la desnaturalización y sanción de la VBG entre la población más joven.

La exposición, que dará inicio el 3 de diciembre, es una experiencia de transformación cultural que brinda información útil para la compresión del feminicidio, rinde homenaje a mujeres víctima y ofrece herramientas para la detección temprana de violencia por razón de género.

El enlace del proyecto multimedia: https://www.feminicidioniunamenos.com/ aún está en fase de montaje de contenidos pero este será el dominio.