El ministro de Defensa, Diego Molano, asistió a un debate de control político organizado en la Comisión Segunda del Senado de la República, en el que afirmó que la creciente situación de violencia en el suroccidente es una conjunción entre los “cinco símbolos del mal” y el narcotráfico.

Para llegar a esta conclusión, el funcionario señaló que en el Cauca no solo está el problema de los cultivos ilícitos o de la presencia de laboratorios, porque es un corredor de narcotráfico que se convierte en un paso que requiere una intervención militar y policial diferente a la tradicional. Es un corredor que permite rutas del narcotráfico que salen del Putumayo, entran al Cauca y suben hacia el centro del país.

A lo que agregó que dicha amenaza está intrínsecamente relacionada con el accionar de los cinco grandes símbolos del mal, una figura que el alto funcionario ha utilizado en sus discursos públicos desde el momento en que tomó posesión de la cartera de Defensa, a saber: las disidencias de las Farc y el Eln, los ‘Caparros’, los ‘Pelusos’ y el ‘Clan del Golfo’, quienes, afirmó, buscan rentas criminales como el narcotráfico y la extracción ilícita de minerales para amedrentar a la población, controlar el territorio y realizar extorsiones.

En su alocución, Molano aseveró que la Fuerza Pública está en el Cauca realizando maniobras orientadas a la protección de la población, al tiempo que atacan de raíz a los grupos irregulares que pretenden tomar los territorios.

En esa línea de argumentación, el ministro informó a los parlamentarios de la necesidad que tiene la Fuerza Pública de más pie de fuerza, más inteligencia y más trabajo conjunto, coordinado y contundente entre el Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada Nacional y la Policía.

Como parte de los avances militares en el territorio, el titular de la cartera de Defensa dio cuenta de los resultados de la operación ‘Atalanta’ en el departamento del Cauca. Molano señaló que, gracias a la articulación y el trabajo conjunto entre la Policía y la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército Nacional (FUDRA), se han desarrollado operaciones que han impactado 23 puntos nodales para el control del tráfico de estupefacientes.

Molano concluyó su informe señalando que se encuentran desplegados 9557 hombres de la Fuerza Pública en el Cauca.

Los “cinco símbolos del mal”: la estrategia de MinDefensa para aludir a la criminalidad en el país

Un suboficial del Ejército murió en los combates que se registraron en el corregimiento de El Plateado de la zona rural de Argelia, Cauca, entre la fuerza pública colombiana y disidentes de las Farc. (Colprensa).

Un suboficial del Ejército murió en los combates que se registraron en el corregimiento de El Plateado de la zona rural de Argelia, Cauca, entre la fuerza pública colombiana y disidentes de las Farc. (Colprensa).

No es la primera vez que Diego Molano, actual ministro de Defensa, acude a esta figura para ejemplificar la lucha que la Fuerza Pública sostiene contra la criminalidad.

En su primer debate de control político, al que fue llamado a presentar balance de las acciones de su cartera en el marco de la lucha contra el coronavirus, el funcionario ilustró el sentido de su frase, que ha pasado a ser moneda de uso en las Fuerza Públicas.

Afirmó ante los parlamentarios que: Sin tregua los hombres y mujeres de la Fuerza Pública seguiremos comprometidos con la seguridad, sin tregua seguiremos defendiendo y apoyando a los colombianos, sin tregua seguiremos luchando contra los símbolos del mal que tanto daño han generado a Colombia.

Para Molano, dichos símbolos son el legado del Acuerdo de Paz, suscrito entre el Estado y las antiguas guerrillas de las Farc, que debe combatir tanto el Ejército como la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía.

En sus propias palabras: “Las disidencias de las Farc, que existen y están basados en el narcotráfico; tenemos una narcotalia, disidentes de las Farc que participaron del proceso de paz, pero engañaron a los colombianos, hoy se esconden en Venezuela, divulgan videos con amenazas y buscan controlar el negocio desde la frontera. Y finalmente tenemos otras amenazas como el Clan del Golfo, Los Pelusos y Los Caparros, que se componen de la mutación de antiguas autodefensas y otros criminales, aunque no mencionó al ELN, al que luego agregó en distintas intervenciones públicas.