Hoy, hace 38 años  Popayán, no se esperaba la  gran tragedia que trajo consigo víctimas y ruinas a la ciudad.

Un jueves santo siendo, alrededor de las las 8:15 a.m., un fuerte sismo de magnitud 5.5 en la escala de Richter sacudió la Ciudad Blanca.

Aunque en la escala fue  de gran intensidad, por su poca profundidad, apenas 16 kilómetros, fue devastador para la capital del Cauca.

En 18 segundos la mayoría de edificaciones se vinieron a tierra dejando más de 300 personas muertas. Las calles del centro histórico quedaron destruidas  por una avalancha de ladrillos, piedras y palos.

El terremoto desplomó un total de 6.800 viviendas y edificios, ubicados en su mayoría en la zona histórica de la ciudad. A esa hora, cientos de payaneses asistían puntualmente a la Basílica Nuestra Señora de la Asunción, o más conocida actualmente como La Catedral.

Los daños más graves se presentaron en Popayán y poblaciones aledañas. En los barrios Cadillal, Pandiguando, Modelo, Alfonso López, el Centro osector histórico, el conjunto residencial Pubenza, la Escuela de Suboficiales Inocencio Chincá, La María, El Retiro, entre otros de la ciudad de Popayán, la mayoría de viviendas quedaron destruidas.

En otros sectores como el barrio La Cabaña y Junín, los daños fueron severos, y en barrios como Ciudad Jardín, El Recuerdo, Santa Clara, no hubo daños o estos fueron leves.

Las cifras aproximadas sobre lo ocurrido en el Cauca dan cuenta de 250 muertos y 1.500 heridos, 4.964 construcciones destruidas y 13.796 viviendas con daños muy graves.