Abuelos del Hogar San Vicente de Paúl llevaron alegría y diversión a niños de Popayán

Con presentaciones artísticas inspiradas en personajes como El Chavo del Ocho y Los Picapiedra, además de mimos y danzas, los adultos mayores compartieron una jornada especial con los estudiantes.

Abuelos del Hogar San Vicente de Paúl llevaron alegría y diversión a niños de Popayán

La alegría, la creatividad y el entusiasmo no tienen límites cuando se trata de compartir y disfrutar de la vida. Así lo demostraron los adultos mayores del Hogar San Vicente de Paúl de Popayán, quienes protagonizaron una jornada llena de sonrisas, diversión y aprendizaje junto a los niños y niñas de la Institución Técnico Industrial, sede San Camilo, en el marco de la celebración del Día de los Niños o Halloween.

Durante varias horas, los abuelos y abuelas se convirtieron en los protagonistas de una actividad que permitió reunir a dos generaciones alrededor del arte, la cultura y la recreación. Con disfraces, actuaciones y diferentes expresiones artísticas, los adultos mayores llegaron hasta las instalaciones del plantel educativo para compartir con los estudiantes el resultado de sus procesos creativos y demostrar que el paso de los años no es un impedimento para disfrutar, aprender y transmitir alegría.

Los abuelos y abuelas fueron apoyadas por el personal administrativo del Hogar San Vicente de Paúl a la hora de adelantar las presetaciones artísticas.

El patio central del colegio se transformó en un escenario de integración, donde desfilaron representaciones de reconocidos personajes y programas de televisión, entre ellos El Chavo del Ocho y Los Picapiedra, así como presentaciones de mimos, danzas y otras muestras preparadas por los residentes del hogar.

Los estudiantes recibieron cada espectáculo con entusiasmo, aplausos y risas, mientras los adultos mayores disfrutaban de la oportunidad de mostrar sus habilidades y compartir con los más pequeños una experiencia diferente. Más allá del entretenimiento, la actividad buscó fortalecer el respeto, el reconocimiento y los vínculos entre generaciones.

Sandra Ibarra, directora del Hogar San Vicente de Paúl, destacó la importancia de generar espacios en los que las personas mayores puedan compartir sus capacidades, experiencias y conocimientos con la comunidad.

Los abuelos encarnaron todos los personajes de la legendaria serie Chavo del Ocho.

“Aprovechamos esta celebración tradicional para compartir con los niños y niñas de este colegio el mensaje de que la vida no tiene límites y que el paso de los años no impide compartir momentos de alegría. Nuestros abuelos y abuelas tienen mucho que compartir, como estas presentaciones preparadas por ellos, creando así un espacio de sano esparcimiento”, expresó la directora.

Las presentaciones fueron el resultado de un proceso de acompañamiento, cuidado y formación que se desarrolla con los 90 adultos mayores que residen en el hogar. Cada representación evidenció el trabajo previo, la dedicación y la imaginación de sus participantes, quienes encontraron en esta jornada una oportunidad para expresar sus talentos y demostrar que la creatividad permanece viva a cualquier edad.

La actividad también permitió que los niños conocieran otras formas de disfrutar la celebración de Halloween, al tiempo que se acercaron a las personas mayores desde la convivencia, el reconocimiento y el respeto. El encuentro se convirtió así en una experiencia de aprendizaje mutuo, en la que las risas y los aplausos sirvieron como puente entre distintas etapas de la vida.

Por su parte, Claudia Chincangana, docente de la Institución, resaltó el valor de promover encuentros intergeneracionales que contribuyan a fortalecer los lazos sociales y la sensibilidad de los estudiantes frente a las personas mayores.

Los mismos abuelos fueron los encargados de dirigente el evento, donde además compartieron un detalle con los pequeños.

La educadora señaló que este tipo de espacios permite fomentar el apoyo, el aprecio y el respeto hacia quienes, a lo largo de sus vidas, han contribuido a sacar adelante sus familias y comunidades, y que merecen reconocimiento, atención y oportunidades para continuar participando activamente en la sociedad.

La jornada dejó en evidencia que las personas mayores tienen mucho por aportar a las nuevas generaciones y que el arte, la recreación y la convivencia pueden convertirse en herramientas para combatir los prejuicios relacionados con la edad.

En Popayán, el encuentro entre los residentes del Hogar San Vicente de Paúl y los estudiantes de la sede San Camilo dejó un mensaje que trascendió la celebración de Halloween: la alegría no envejece, los sueños no desaparecen con los años y compartir con otras generaciones permite construir una sociedad más humana, solidaria e incluyente.

La directora del Hogar San Vicente de Paúl, Sandra Ibarra, es una de la profesionales que lidera el proceso de atención y formación de los aultos mayores, buscando crear espacios de sano esparcimiento.