Así es la reactivación del Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia en el Cauca

Esta es una de las iniciativas que lidera la Gobernación del Cauca, a través de la secretaría de gobierno.

Así es la reactivación del Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia en el Cauca



La Subsecretaría de Paz y Gobernanza de la Secretaría de Gobierno del Cauca, en coordinación con el Comité Operativo, anunció la reactivación del Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia, una instancia clave para la agenda de paz en la región.

«Este paso es fundamental no solo para actualizar la ruta de paz del Cauca, sino también para consolidar una respuesta efectiva y articulada frente a los múltiples desafíos que enfrenta el departamento», afirmó la jefe de la dependencia, Maribel Perafán Gallardo.

El Cauca, ubicado en el suroccidente del país, ha sido escenario histórico de múltiples expresiones de violencia y conflicto armado. Pese a los esfuerzos institucionales y comunitarios por superar estas dinámicas, persisten fenómenos como el accionar de grupos armados ilegales, el narcotráfico y los conflictos territoriales. En este contexto, la revitalización del Consejo surge como una medida estratégica para fortalecer los espacios de diálogo, impulsar la reconciliación y avanzar hacia una paz estable y duradera.

Según Perafán, «desde su creación, el Consejo ha sido un actor estratégico para promover políticas de paz y convivencia pacífica. Sin embargo, su funcionamiento se había visto debilitado por diversas circunstancias. La decisión de reactivarlo responde a la necesidad de recuperar dinámicas participativas que involucren a la sociedad civil, comunidades indígenas y afrodescendientes, organizaciones sociales y a las entidades gubernamentales».

Entre los objetivos principales de esta reactivación se destacan:

  • Actualizar la Ruta de Paz: revisar y ajustar las estrategias existentes para responder a las realidades actuales del departamento.
  • Fomentar la participación ciudadana: garantizar un espacio de expresión y propuesta para las comunidades, fortaleciendo el tejido social.
  • Articular respuestas institucionales: coordinar esfuerzos entre entidades públicas y privadas para enfrentar crisis de manera efectiva.
  • Promover la reconciliación: avanzar en procesos que permitan sanar heridas históricas y fortalecer la convivencia.

No obstante, el reto es considerable. La persistencia de actores armados en el territorio podría obstaculizar el alcance de los objetivos planteados. Asimismo, será crucial asegurar la inclusión equitativa de todos los sectores en el proceso y garantizar que las conclusiones del Consejo se traduzcan en acciones reales, con seguimiento y recursos suficientes.