Bernardo Camacho deja la Supersalud en medio de la crisis de las EPS
Camacho venía liderando la entidad desde 2025, luego de haber ejercido como agente interventor de la Nueva EPS.
El superintendente de Salud, Bernardo Camacho, confirmó su renuncia al cargo, decisión que, según explicó, tomó de manera voluntaria y que ya fue comunicada al presidente Gustavo Petro.
Camacho venía liderando la entidad desde 2025, luego de haber ejercido como agente interventor de la Nueva EPS.
Su salida se da en medio de un contexto complejo para el sistema de salud, marcado por múltiples intervenciones y cambios estructurales impulsados por el Gobierno Nacional.
La Superintendencia de Salud ha registrado una alta rotación en su dirección en los últimos años. Desde 2022 han pasado por el cargo varios funcionarios, reflejando la inestabilidad en una entidad clave para la vigilancia del sistema.
Uno de los principales retos recientes ha sido la reorganización de las EPS, incluyendo el traslado masivo de afiliados desde entidades intervenidas o con dificultades operativas.
Esta medida, establecida mediante el Decreto 0182 de 2026, buscaba redistribuir entre 2,4 y 6,6 millones de usuarios a otras EPS con capacidad de atención.
Sin embargo, la iniciativa generó preocupación entre usuarios y expertos, lo que llevó a que la Sala Tercera del Tribunal Administrativo de Antioquia ordenara la suspensión temporal del proceso, al advertir posibles riesgos en la capacidad de las entidades receptoras.
En el centro de la crisis se encuentra la situación de la Nueva EPS, intervenida desde abril de 2024 debido a problemas financieros y fallas en la prestación del servicio.
La entidad enfrenta deudas millonarias tanto con prestadores privados como con la red pública, lo que ha encendido las alarmas sobre su capacidad para atender la creciente demanda, especialmente en tratamientos de alto costo.
Ante este panorama, las autoridades han planteado medidas como la reasignación de pacientes con enfermedades complejas, con el objetivo de evitar interrupciones en sus tratamientos.
La renuncia de Camacho abre un nuevo capítulo en la conducción de la Superintendencia, en un momento determinante para el futuro del sistema de salud en Colombia.