Cauca lleva al Gobierno Nacional el SOS del campo: sequía y volcán Puracé golpean a productores

En la instalación del Consejo Nacional de Agricultura, voceros del departamento pusieron sobre la mesa del Ministerio de Agricultura la crítica situación que enfrentan las comunidades rurales por el Fenómeno de El Niño y la actividad volcánica.

Cauca lleva al Gobierno Nacional el SOS del campo: sequía y volcán Puracé golpean a productores

La voz de los campesinos caucanos resonó esta semana en Bogotá. Durante la primera sesión del Consejo Nacional de Agricultura (CONSA), delegados del departamento aprovecharon el escenario para exponer, de primera mano ante el ministro del ramo, el difícil panorama que viven miles de familias productoras a raíz de la prolongada sequía y de la constante actividad del volcán Puracé.

El diagnóstico presentado fue contundente: el Fenómeno de El Niño está pasando factura al campo caucano. Las altas temperaturas y la escasez de lluvias han secado fuentes hídricas, reducido caudales y puesto en jaque tanto los cultivos como la producción pecuaria en distintas zonas del departamento. Para pequeños y medianos productores, cuya subsistencia depende directamente del agua, la situación empieza a tornarse insostenible.

"El agua se está acabando y con ella nuestros cultivos y animales", es el mensaje que, en esencia, llevaron los representantes del gremio al Gobierno Nacional. La reducción en la disponibilidad del recurso hídrico no solo compromete la próxima cosecha, sino que amenaza con disparar pérdidas económicas y comprometer la seguridad alimentaria de comunidades enteras.

A la crisis climática se le suma un factor geológico que mantiene en vilo al sur del país: la actividad del volcán Puracé. Este macizo, catalogado por las autoridades como uno de los más activos de Colombia, ha obligado a mantener protocolos permanentes de vigilancia en los municipios de su zona de influencia. Los productores rurales expresaron su inquietud por los efectos que la actividad volcánica podría tener sobre sus tierras, sus animales, las fuentes de agua y, en general, sobre el equilibrio de los ecosistemas de los que dependen sus economías.

En la mesa instalada con el Ministerio de Agricultura, los delegados caucanos fueron enfáticos en solicitar acciones concretas y no solo diagnósticos. Piden que el Gobierno Nacional voltee la mirada hacia el departamento y despliegue programas de mitigación, apoyo técnico, subsidios y asistencia para enfrentar la doble emergencia que golpea al campo.

Otro de los puntos que quedó plasmado en la reunión fue la urgencia de articular esfuerzos entre los distintos niveles del Estado. Los voceros insistieron en que las respuestas deben construirse de manera coordinada entre la Nación, la Gobernación del Cauca, las alcaldías municipales y las organizaciones comunitarias de base, de modo que las medidas realmente se ajusten a las particularidades de cada territorio y no se queden en fórmulas generales aplicadas desde el escritorio.

La postura del Cauca en el CONSA también apuntó a un tema de fondo: la necesidad de blindar la producción agropecuaria frente a la variabilidad climática, garantizar el acceso al agua para el consumo humano y productivo, y proteger los medios de vida de las familias campesinas, que son la base de la despensa agrícola del suroccidente colombiano.

Con este pronunciamiento, los productores caucanos esperan que el llamado no se quede en actas y que se traduzca en decisiones ágiles por parte del Gobierno Nacional. La expectativa es que la articulación institucional derive en un plan concreto para responder, al mismo tiempo, a la emergencia climática y al riesgo latente que representa el volcán Puracé, dos frentes que hoy tienen contra las cuerdas al campo del departamento.