Colombia denuncia ante la ONU que la captura de Nicolás Maduro "viola el derecho internacional"
Colombia defendió su intención de trabajar "incansablemente" para lograr la paz en Venezuela respetando el derecho internacional, la protección de la vida y de los derechos humanos.
La embajadora permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Leonor Zalabata, denunció este lunes ante el Consejo de Seguridad que la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos constituye una acción que “contraviene el derecho internacional y la Carta de la ONU”.
Colombia —país que promovió la convocatoria de la sesión, respaldada por Rusia y China— cuestionó con firmeza la operación militar ejecutada por la administración de Donald Trump para detener a Maduro en Caracas y trasladarlo a Nueva York, junto a su esposa, Cilia Flores, con el fin de someterlos a un proceso judicial bajo jurisdicción estadounidense por cargos de alta gravedad.
“Estos hechos representan claras vulneraciones a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Venezuela. No existe justificación alguna, bajo ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza ni para la comisión de un acto de agresión”, afirmó la representante colombiana.
Zalabata instó a los Estados miembros de la organización a salvaguardar los principios del derecho internacional, los cuales —dijo— constituyen una “responsabilidad compartida para garantizar la paz y la seguridad internacionales”.
Asimismo, advirtió al Consejo de Seguridad que esta acción “establece un precedente profundamente alarmante para el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial” y exhortó a “abrir rutas democráticas en Venezuela”.
“¿Cuál es entonces el papel de este Consejo y dónde quedan los fundamentos de la paz y la seguridad internacionales? ¿Estamos permitiendo que la ley del más fuerte se imponga sobre el multilateralismo y sobre los acuerdos que en este mismo recinto hemos construido mediante el diálogo y la diplomacia?”, cuestionó.
Colombia reiteró su compromiso de trabajar “de manera incansable” por la paz en Venezuela, en estricto respeto del derecho internacional, la protección de la vida y los derechos humanos.
Además, hizo un llamado a ambas partes a “actuar con la máxima prudencia y moderación” para reducir las tensiones, priorizando el diálogo y los canales diplomáticos, así como a establecer “mecanismos que impidan la continuidad de violaciones flagrantes al derecho internacional”.
Tras la operación en territorio venezolano, el presidente Donald Trump lanzó amenazas contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien acusó de “fabricar cocaína”, advirtiendo que podría enviar a Colombia “una misión de Estados Unidos” similar a la desplegada en Venezuela.