Comunidad de la vereda Torres completa casi dos años sin un servicio estable de agua potable y exige soluciones
Las autoridades municipales vuelve a darle la espalda a las comunidades de esta parte del suroccidente de la capital del Cauca.
La falta de continuidad en el suministro de agua potable mantiene en alerta a más de 150 familias de la parte alta de la vereda Torres, zona rural de Popayán, cuyos habitantes denuncian que llevan cerca de dos años esperando una solución definitiva a una problemática que afecta su calidad de vida y que, según afirman, continúa agravándose.
Aunque el servicio no está completamente suspendido, los residentes aseguran que el agua llega de manera intermitente y sin horarios definidos, dificultando las actividades cotidianas de los hogares.
"Estuvimos unos días recibiendo agua durante las mañanas. Luego se suspendía el servicio y volvía aproximadamente entre las seis de la tarde y la medianoche. Sin embargo, nuevamente el suministro se está perdiendo y la situación sigue siendo muy complicada para todas las familias", explicó un líder comunitario.
Los habitantes reconocen que la empresa de acueducto ha adelantado algunos trabajos para mejorar la red, pero consideran que las obras no han estado acompañadas de una comunicación permanente con la comunidad.
"Llevamos casi dos años esperando que se solucione este problema. Se han venido adelantando procesos por parte del acueducto, pero se perdió la comunicación directa entre la empresa, la Administración Municipal y la Junta de Acción Comunal. Es fundamental que vuelva esa articulación y que exista un diálogo permanente con la comunidad", señalaron.
Según la comunidad, parte de las dificultades estarían relacionadas con las intervenciones que se realizan para mejorar el suministro hacia nuevas asociaciones de vivienda del sector, situación que, aseguran, ha terminado afectando la presión y continuidad del servicio para los habitantes de la parte alta de la vereda.
A esta problemática se suma el estado de las excavaciones abiertas como parte de las obras. Los residentes manifestaron que las zanjas permanecen sin ser cerradas desde hace varios meses, convirtiéndose en un riesgo para quienes transitan por la zona.
"Esas excavaciones representan un peligro permanente. Además de generar problemas de seguridad, ya se han registrado accidentes de personas que transitan por el sector, especialmente durante las noches y los fines de semana", denunciaron.
Los líderes comunitarios hicieron un llamado al gerente de la empresa de acueducto y alcantarillado de Popayán, así como al alcalde del municipio, para que agilicen la ejecución de las obras y garanticen una solución definitiva.
"La comunidad necesita respuestas concretas y no más promesas. Lo único que pedimos es que se aceleren los trabajos y que exista coordinación entre todas las entidades. No queremos que este problema termine utilizándose en medio de intereses políticos cuando lo que está en juego es un servicio básico para más de cien familias", concluyeron los habitantes.
Mientras esperan una respuesta de las autoridades, las familias de la parte alta de la vereda Torres continúan enfrentando un suministro irregular de agua potable, una situación que, según denuncian, se ha prolongado por demasiado tiempo sin que hasta ahora exista una solución definitiva.