Crece la tensión en Bolivia: campesinos y vecinos bloquean accesos entre El Alto y La Paz
Campesinos y vecinos de El Alto bloquearon varios accesos hacia La Paz en medio de nuevas protestas contra el gobierno boliviano y la crisis económica del país.
La crisis social y política que atraviesa Bolivia continúa agravándose. Este lunes 18 de mayo, cientos de campesinos del altiplano paceño y vecinos de la ciudad de El Alto salieron nuevamente a las calles para protestar contra el gobierno nacional, bloqueando varios de los principales accesos hacia La Paz y generando fuertes afectaciones en la movilidad.
Desde las primeras horas de la mañana fueron cerrados al menos tres puntos estratégicos de conexión entre ambas ciudades. Uno de los bloqueos más grandes se registró en la autopista que une El Alto con La Paz, mientras que otros grupos de manifestantes se concentraron en sectores como Alto Lima y la plaza Ballivián, desde donde iniciaron marchas hacia la sede de gobierno por la avenida Naciones Unidas y otros corredores viales.
Según la Administradora Boliviana de Carreteras, se registran 22 piquetes en todo el país, la mayoría concentrados en el departamento de La Paz, donde los campesinos de la Federación Túpac Katari han instalado “bloqueos indefinidos” para exigir la renuncia del primer mandatario. A este sector se sumaron dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y el movimiento indígena Ponchos Rojos que protesta en la ciudad de El Alto, colindante con La Paz.
Las movilizaciones son lideradas por organizaciones campesinas y juntas vecinales de distintos distritos alteños, especialmente de los Distritos 1 y 4. Los manifestantes expresan su inconformidad por la crisis económica, el desabastecimiento de combustible y el aumento del costo de vida, problemas que desde hace meses vienen generando malestar en diferentes regiones del país.
Entre los reclamos también aparecen críticas contra el manejo gubernamental tras el accidente aéreo ocurrido el pasado 27 de febrero y denuncias sobre presuntos actos discriminatorios relacionados con ese hecho. Algunos sectores protestan además por la calidad de los combustibles distribuidos en el país, situación que ha provocado nuevas tensiones entre la ciudadanía y las autoridades.
La jornada de protestas también ha estado marcada por cuestionamientos hacia el vicepresidente Edmand Lara, quien se encuentra en el centro de varias críticas por parte de grupos sociales y vecinales. Mientras tanto, el gobierno enfrenta una creciente presión en medio de una crisis que ya ha provocado enfrentamientos, bloqueos y pérdidas económicas en distintos sectores de Bolivia.