Cronología del conflicto entre Nasas y Misak en Guambía: ¿todo por culpa del Gobierno Nacional?
El Pueblo Misak señala que decisiones de la Agencia Nacional de Tierras desencadenaron la disputa territorial que terminó en muertos, heridos y denuncias de secuestro en el resguardo de Guambía, Cauca.
El conflicto territorial entre el Pueblo Misak y el Cabildo Nasa de Pitayó en el resguardo indígena de Guambía, en Silvia, Cauca, alcanzó uno de sus episodios más graves el pasado 21 de mayo de 2026, dejando comuneros muertos, heridos, denuncias de secuestro y una fuerte crisis entre comunidades indígenas del departamento.
De acuerdo con un documento cronológico elaborado por las autoridades Misak, la disputa se remonta a decisiones adoptadas por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) desde 2023, cuando se transfirieron más de 9.530 hectáreas que históricamente habrían pertenecido al Resguardo de Guambía.
El origen del conflicto
Según el documento, la ANT expidió resoluciones mediante las cuales entregó tierras al Cabildo Nasa de Pitayó y a los cabildos de Yaquivá y Mosoco, organizaciones vinculadas al CRIC. Las autoridades Misak sostienen que dichas decisiones desconocieron títulos coloniales y escrituras públicas que respaldan la propiedad colectiva del territorio ancestral de Guambía.
Las hectáreas en disputa incluyen zonas de páramo, nacimientos de agua, áreas agrícolas y sectores habitados por familias Misak.
Posteriormente, desde finales de 2025 y comienzos de 2026, comenzaron las incursiones de integrantes del Cabildo Nasa de Pitayó en sectores como Alto Méndez, Cacique y La Ensillada. Según la denuncia, en esos lugares se instalaron trincheras, símbolos propios y se registraron daños a cercos y viviendas rurales.
Amenazas, ocupaciones y denuncias
El conflicto escaló durante marzo de 2026. El 6 de marzo, la ANT emitió una circular reconociendo que el Resguardo Indígena de Guambía posee escritura pública que respalda jurídicamente la propiedad colectiva del territorio.
Sin embargo, días después, el Pueblo Misak denunció amenazas directas por parte de integrantes del Cabildo de Pitayó, quienes habrían advertido que expulsarían “por la fuerza” a familias que permanecían en los predios reclamados.
Las autoridades Misak también denunciaron la ocupación formal de las 9.530 hectáreas por parte de comuneros Nasa y personas provenientes de otros resguardos, quienes instalaron campamentos y plantas eléctricas para consolidar su presencia en el territorio.
Durante esos mismos días, se reportó la expulsión del ganado perteneciente a familias Misak, restricciones de movilidad en caminos ancestrales y afectaciones económicas por la pérdida de animales. Incluso, el documento menciona la muerte de un ternero tras presuntas agresiones de los ocupantes.
Movilizaciones y presión nacional
En medio de la crisis, el Pueblo Misak se declaró en asamblea permanente y realizó movilizaciones sobre la vía Panamericana, especialmente en el sector de Piendamó, exigiendo la anulación de las resoluciones de la ANT.
Aunque delegados de la ANT anunciaron disposición al diálogo, las autoridades indígenas calificaron esos acercamientos como insuficientes y señalaron que mientras avanzaban las conversaciones, la ocupación territorial continuaba creciendo.
El 8 de mayo de 2026, según el documento, funcionarios de la ANT visitaron nuevamente el territorio y aclararon que las tierras disputadas pertenecen al Resguardo de Guambía y están amparadas por escritura pública.
No obstante, el conflicto no se detuvo. Las autoridades Misak denunciaron que integrantes del Cabildo Nasa de Pitayó y delegados del CRIC manifestaron que continuarían ocupando el territorio pese al reconocimiento jurídico realizado por el Estado.
La tragedia del 21 de mayo
La situación llegó a un punto crítico el 21 de mayo de 2026. Según la cronología entregada por el Pueblo Misak, durante la madrugada comuneros y autoridades ingresaron nuevamente al territorio para retomar presencia en tierras que consideran históricamente propias.
Horas después se registró un ataque armado. El documento señala que integrantes de la comunidad Nasa de Pitayó abrieron fuego contra comuneros Misak, dejando muertos y heridos. Entre las víctimas mortales fue identificado Luis Enrique Tunubalá, autoridad del Pueblo Misak.
Además, las autoridades denunciaron persecuciones, agresiones con armas blancas, desapariciones y el presunto secuestro del vicegobernador del Cabildo de Guambía junto con su esposa. También aseguraron que algunos cuerpos permanecerían en poder del Cabildo Nasa de Pitayó.
Acusaciones contra el CRIC
Tras los hechos violentos, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) emitió un comunicado responsabilizando a los Misak de portar armas de fuego. Sin embargo, el Pueblo Misak rechazó esa versión y cuestionó públicamente el papel del CRIC dentro del conflicto territorial.
En el cierre del documento, las autoridades Misak señalaron que no permitirán que “en nombre de una supuesta unidad indígena” se desconozca la historia y los derechos territoriales del Pueblo Guambiano.