¿Dónde está el cambio del Gobierno del Tigre en el Cauca? Las entidades nacionales siguen en manos del petrismo
Han transcurrido 76 días desde la posesión del presidente Abelardo de la Espriella.
Mientras el Gobierno promete transformar el Estado, varias entidades nacionales en el Cauca mantienen directivos de la administración anterior o funcionan mediante encargos. La pregunta es quién está liderando la renovación institucional y con qué resultados.
El presidente Abelardo de la Espriella llegó a la Casa de Nariño el pasado 7 de agosto con un discurso de transformación del Estado, eficiencia administrativa y lucha contra la burocracia. Sin embargo, casi dos meses y medio después de su posesión, todavía falta claridad pública sobre el alcance de esa transformación en las direcciones y gerencias de distintas entidades nacionales que operan en el departamento del Cauca.
No se trata simplemente de reemplazar funcionarios ni de distribuir cargos entre sectores políticos. El verdadero desafío consiste en establecer si quienes dirigen estas instituciones tienen la capacidad, el liderazgo y los resultados necesarios para responder a las necesidades de una región golpeada por la violencia, las dificultades de conectividad, la pobreza y las limitadas oportunidades económicas.
El interrogante resulta especialmente pertinente porque el propio mandatario anunció, el 29 de agosto, una revisión de la estructura del Estado para combatir las duplicidades, reducir gastos y mejorar los resultados institucionales.
Según informó la Presidencia de la República, esa reorganización debía abarcar todo el Gobierno nacional.
¿Cómo se está aplicando esa decisión en el Cauca y quién responde por sus resultados?
Entidades nacionales en el Cauca: continuidades y encargos
Una revisión de información institucional permite identificar situaciones que merecen explicaciones públicas.
SENA Regional Cauca. El director regional encargado, Sergio Fabricio López Muñoz, figura en el directorio institucional con posesión en agosto de 2025, durante el Gobierno anterior. Su permanencia en calidad de encargado también aparece documentada en una publicación del SENA del 19 de septiembre de 2026.
El caso abre preguntas sobre la provisión definitiva del cargo, el procedimiento correspondiente y las prioridades que tendrá la entidad en materia de formación, empleabilidad, innovación y emprendimiento.
Prosperidad Social. La gerencia regional continúa identificando a Clara Isabel Cerón Caicedo, quien ya ejercía el cargo en julio de 2026. La funcionaria aparece nuevamente en una comunicación del 19 de octubre, relacionada con las transferencias de Renta Joven a 3.595 beneficiarios del Cauca.
Centrales Eléctricas del Cauca (Cedelca). Esta empresa de servicios públicos mixta, del orden nacional y vinculada al Ministerio de Minas y Energía, es propietaria de ocho pequeñas centrales hidroeléctricas, cuya operación directa decidió recuperar a partir de octubre de 2025. Su directorio institucional identifica a Pedro Elías Rojas Cáceres como gerente suplente, una situación que también merece claridad por parte del nuevo Gobierno nacional. Adicionalmente, surgen interrogantes sobre la posible influencia política del representante a la Cámara por el Cauca, Jorge Hernán Bastidas Rosero, del Pacto Histórico, en la dirección de la empresa. La pregunta de fondo es si Cedelca está siendo administrada con criterios técnicos, eficiencia y autonomía, o si existen intereses políticos que condicionan sus decisiones.
La continuidad administrativa no significa ausencia de trabajo. El interrogante es si el Gobierno ha evaluado formalmente esa gestión y cómo piensa fortalecer los programas destinados a superar la pobreza y ampliar las oportunidades de la población.
Unidad para las Víctimas. El directorio institucional identifica a Norman Germán Granja Angulo como responsable territorial. Su vinculación al cargo aparece documentada desde octubre de 2025.
En una región profundamente afectada por el conflicto armado, la continuidad o renovación de esta dirección debe evaluarse en función de la atención efectiva a las víctimas, la reparación, el cumplimiento de obligaciones y la capacidad de respuesta institucional.
Invías. El directorio de direcciones territoriales identifica a Luis Eduardo Ledezma como director territorial Cauca. El funcionario también aparece mencionado por la entidad en abril de 2026.
ICBF Regional Cauca. La situación requiere una aclaración adicional: dos páginas institucionales consultadas presentan nombres diferentes para la dirección regional encargada. Paralelamente, el organismo mantiene publicado un proceso meritocrático de selección de directores regionales, con actuaciones programadas desde el 19 de octubre.
Esta información evidencia la necesidad de contar con directorios actualizados, actos administrativos verificables y claridad sobre las responsabilidades de quienes ejercen cargos de dirección.
En cuanto a la Unidad de Restitución de Tierras, la entidad informó que Rafael Zúñiga renunció a la dirección territorial en julio, antes de la posesión presidencial.
Otras entidades que deben explicar su hoja de ruta
La revisión institucional no puede limitarse a cuatro o cinco oficinas.
También resulta pertinente conocer las decisiones administrativas y los objetivos territoriales de la Agencia Nacional de Tierras, la Agencia de Desarrollo Rural, el Instituto Colombiano Agropecuario y la Corporación Nasa Kiwe, entre otras instituciones del orden nacional con presencia o intervención en el Cauca.
La Agencia Nacional de Tierras cuenta con su Unidad de Gestión Territorial Occidente en Popayán, que atiende Cauca y Valle del Cauca. La Agencia de Desarrollo Rural dispone de la Unidad Técnica Territorial número 9, también con sede en la capital caucana.
Estas entidades intervienen en asuntos fundamentales para el desarrollo regional: propiedad rural, proyectos productivos, sanidad agropecuaria, fortalecimiento de las economías campesinas y atención a comunidades.
Por eso, más importante que conocer quién ocupa un despacho es determinar qué proyectos están en ejecución, cuáles presentan retrasos, qué recursos tienen asignados y quién responde por su cumplimiento.
El Cauca respaldó ampliamente a la izquierda: ¿qué implica para el nuevo Gobierno?
El desafío administrativo también tiene una dimensión política que no puede ignorarse.
En la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026, Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, obtuvo 585.479 votos en el Cauca, equivalentes al 75,64 %, mientras Abelardo de la Espriella alcanzó 176.901 votos, el 22,85 %, según el preconteo electoral divulgado.
Cuatro años antes, Gustavo Petro había conseguido el 79,02 % de la votación departamental en la segunda vuelta presidencial de 2022.
Estos resultados confirman que el Cauca es uno de los territorios donde las fuerzas políticas de izquierda han mantenido un respaldo electoral mayoritario.
Pero el resultado de las urnas no disminuye las obligaciones del Gobierno nacional con los caucanos.
Por el contrario, constituye una oportunidad para demostrar que la acción del Estado debe responder a las necesidades de todos los ciudadanos, independientemente de sus preferencias políticas.
Desde una perspectiva de análisis político, un Gobierno que pretende ampliar su legitimidad en un territorio donde obtuvo una votación minoritaria necesita ofrecer resultados concretos, mantener una interlocución respetuosa con las comunidades y demostrar capacidad para resolver problemas.
Los nombramientos, por sí solos, no garantizan esa transformación.
Presidente De la Espriella, ¿quién está respondiendo por el Cauca?
El Gobierno nacional necesita presentar un balance público sobre las entidades bajo su competencia en el departamento.
Ese ejercicio debería identificar a los responsables actuales, los cargos provistos definitivamente, los encargos existentes, los procedimientos legales para nuevos nombramientos y las evaluaciones de gestión realizadas.
También debe establecer una agenda territorial con prioridades verificables en seguridad, infraestructura, desarrollo rural, formación para el empleo, protección de la niñez y atención a las víctimas.
Hay una precisión fundamental: determinados cargos regionales deben proveerse mediante procedimientos meritocráticos o ternas en cuya selección participa el gobernador, según las normas aplicables. La renovación institucional no puede desconocer esos requisitos ni utilizarse para convertir las entidades públicas en instrumentos de reparto político.
Precisamente por eso, el Gobierno tiene la obligación de explicar qué decisiones puede adoptar, cuáles dependen de otros procedimientos y qué resultados espera obtener.
No sería coherente prometer el fin de la politiquería para terminar reemplazando unas cuotas burocráticas por otras.
El verdadero cambio debe sentirse en el territorio
En el Cauca, la transformación del Estado no se puede medir únicamente por el número de funcionarios que salen o llegan.
Debe evidenciarse cuando una familia encuentra atención oportuna, cuando un campesino recibe una solución sobre su tierra, cuando un joven accede a formación pertinente y empleo, cuando una víctima obtiene respuesta a sus derechos o cuando una comunidad mejora su conectividad.
La pregunta que corresponde responder al Gobierno del Tigre es concreta: ¿cuál es el plan de gestión de las entidades nacionales en el Cauca, quiénes son sus responsables y cuándo podrán evaluarse sus resultados?
El presidente De la Espriella ha planteado que quiere un Estado menos burocrático y más eficiente. Ahora le corresponde demostrar cómo esa promesa se convierte en decisiones efectivas en las regiones.
El Cauca no necesita un simple cambio de nombres en las puertas de las oficinas públicas. Necesita instituciones capaces de producir resultados, funcionarios idóneos y una administración que responda ante la ciudadanía.
Porque cambiar de Gobierno no significa, necesariamente, cambiar la realidad de un territorio. Y gobernar bien exige mucho más que reemplazar funcionarios.
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