Dos soldados heridos en El Patía, Cauca; fueron atacados con explosivos lanzados desde drones
La guerra en el Cauca no se detiene, quedando atrapadas las comunidades.
En un reciente suceso que ha conmocionado al sur del departamento del Cauca, dos soldados profesionales, Juan Pablo Yepez Zapata y Harold Viana Oviedo, resultaron heridos durante un ataque sorpresa mientras realizaban controles de área en la zona rural del municipio de El Patía. Este enfrentamiento, que se transformó en un prolongado combate contra un grupo insurgente, subraya la crítica situación de seguridad en la región.
Según fuentes del Ejército, la localidad conocida como El Estanquillo fue el escenario de este violento ataque, donde los soldados fueron sorprendidos por explosivos lanzados desde drones. “Los dos compañeros terminaron con laceraciones causadas por esquirlas, así como aturdidos”, informaron los militares que participaron en la atención inicial de los heridos. Este ataque se produjo en un contexto donde los soldados se encontraban realizando operativos de control para garantizar la seguridad de la población civil, que quedó atrapada en medio del fuego cruzado.
Ante el peligro inminente que representaban los combates, algunas familias optaron por refugiarse en sus viviendas, tratando de eludir el conflicto armado que se desató. Sin embargo, gracias a la valentía y rápida respuesta de las fuerzas militares, se logró contrarrestar el ataque y, posteriormente, trasladar a Yepez Zapata y Oviedo hacia la sala de urgencias del hospital de El Bordo. “Los dos soldados están fuera de peligro, recibiendo los respectivos cuidados”, aseguraron las autoridades militares.
Es importante destacar que ambos soldados, de 20 y 21 años respectivamente, están adscritos al Batallón de Alta Montaña No. 4, cuya área de operaciones abarca varios municipios del sur del departamento del Cauca. En este momento, las operaciones ofensivas y de control continúan en la franja suroccidental del departamento, con el objetivo de debilitar militarmente a las disidencias de las Farc, que han intensificado sus actividades tras la finalización de la tregua de año nuevo.
Este incidente refleja no solo el riesgo al que se enfrentan las fuerzas armadas en la lucha contra la insurgencia, sino también la precariedad de la situación para los civiles que habitan en estas zonas. La comunidad sigue esperando acciones que garanticen su seguridad y la estabilización de la región en medio de un ambiente de conflicto persistente.