Editorial | El San José: Entre la asfixia financiera y el cinismo de los discursos vacíos

Mientras la deuda de las EPS escala a los 320 mil millones de pesos, el Gobierno Nacional responde con discursos grandilocuentes y "limosnas" financieras que no cubren ni el 15% de la mora de una sola entidad.

Editorial | El San José: Entre la asfixia financiera y el cinismo de los discursos vacíos

La visita del viceministro de Salud, Jaime Urrego, al Hospital Universitario San José de Popayán el día de ayer 9 de enero, no fue más que la confirmación de una tragedia anunciada: la desconexión total entre la tecnocracia bogotana y la realidad de los territorios. Ante una institución que agoniza financieramente, el funcionario llegó con las manos vacías de soluciones, pero llenas de advertencias que rozan el cinismo.

La cifra del descalabro: $320.000 millones

Para entender la magnitud del problema, hay que mirar los libros contables, no los videos de TikTok de los políticos de turno.

Al cierre de esta edición, la cartera que las EPS le adeudan al Hospital San José supera los $320.000 millones de pesos.
De este pastel de deuda, la tajada más grande y amarga la pone la Nueva EPS, una entidad hoy bajo control del Gobierno Nacional tras su intervención, que adeuda más de $120.000 millones. El viceministro Urrego anunció con "bombos y platillos" un abono de $15.000 millones para enero.

Hagamos cuentas: ese abono representa apenas el 12.5% de lo que la Nueva EPS debe. Es, en términos llanos, una limosna frente a un incendio forestal.


El "lavado de manos" oficial y el acoso administrativo


Resulta preocupante que el Viceministro insista en que "no se pueden cerrar servicios bajo ninguna justificación" porque la salud es un derecho constitucional. Claro que lo es, pero los derechos se garantizan con recursos, no con decretos.

Es imposible operar una Unidad de Cuidados Intensivos con poemas sobre la Constitución cuando no hay para pagar el oxígeno o los honorarios de los especialistas.


El discurso de Urrego se tornó agresivo al sugerir "riesgos administrativos" que deben ser investigados, trasladando la responsabilidad de la crisis de liquidez a la gerencia del hospital.

0:00
/2:12

Es la vieja táctica del Estado omnipresente y omnipotente, pero poco efectivo: asfixiar financieramente a la institución y luego culparla de su propia inanición. Pedirle además al HUSJ que "atienda la congestión de los demás hospitales" cuando no tiene flujo de caja para sus propios insumos, es una irresponsabilidad técnica que pone en peligro la seguridad del paciente.


El festín de los politiqueros
En medio de esta angustia de médicos y pacientes, han aparecido los "buitres de la opinión": políticos de todas las orillas que, cámara en mano, graban videos indignados sin conocer siquiera la diferencia entre el régimen contributivo y el subsidiado.


Estos personajes aprovechan la crisis para pescar votos en el río revuelto de la necesidad ciudadana. Hacen afirmaciones absurdas, prometen soluciones mágicas y alimentan un odio ciego hacia la administración o hacia el gobierno, según su conveniencia, sin proponer una sola ruta técnica para que el dinero del ADRES llegue realmente a las cajas de los hospitales.


La salud: ¿Derecho o negocio fallido?
La situación del Cauca es el espejo de un país donde la salud sigue siendo un negocio para unos y una condena para otros. El gobierno del presidente Petro intentó una reforma que buscaba corregir esta distorsión, pero el pulso político en el Congreso, priorizando intereses económicos y de poder, bloqueó un cambio estructural.
Como solución desesperada, el Gobierno intervino varias EPS (como la Nueva EPS y Sanitas) bajo la premisa de "mejorar el sistema". Sin embargo, la evidencia empírica en el Cauca muestra que la cura ha resultado peor que la enfermedad. Las EPS intervenidas, ahora bajo administración pública, no han mejorado los giros; por el contrario, la burocracia se ha espesado y el flujo de caja para hospitales como el San José se ha vuelto un goteo insuficiente.

Preguntas clave: ¿Cómo puede un hospital ser eficiente si su principal pagador (el Estado a través de las EPS intervenidas) no le paga? ¿Hasta cuándo la ciudadanía seguirá creyendo que un video de 30 segundos de un político va a pagar la nómina de un intensivista? La crisis del San José es el síntoma de un sistema que colapsó y que hoy solo se sostiene por el sacrificio de los trabajadores de la salud.


Invitamos a la ciudadanía a no dejarse engañar por discursos vacíos ni por ideologías extremas.

Aprendan a exigir resultados, no palabras. Cuando un político salga a hablar del hospital, pregúntele: ¿Cuántos de los 320 mil millones ayudó a gestionar? Si el Gobierno Nacional no pasa del discurso de "la salud es un derecho" a la acción del "giro oportuno de recursos", el Hospital San José seguirá siendo un campo de batalla político mientras sus salas de cirugía se quedan a oscuras. La salud no se salva con alocuciones, se salva con presupuestos.

En PeriódicoVirtual.com no somos «manguitos de pipián» que moldean su opinión o callan verdades según la conveniencia del momento o el favor de turno.

Nuestra labor es analizar, cuestionar y alzar la voz basados en el sentido común, ese que hoy brilla por su ausencia entre los defensores de este proyecto fallido denominado «el cambio». Tal vez para ellos, en su afán de justificar lo injustificable, exista una suerte de «corrupción buena» cuando les favorece, pero para nosotros solo existe la cruda realidad de un hospital que se hunde mientras la retórica política intenta tapar el sol con un dedo. Aquí no defendemos colores, defendemos la salud de los caucanos.

#SaludCauca #Popayán #HospitalSanJosé #CrisisHospitalaria #NoMásDiscursos #NuevaEPS #DerechoALaSalud #CaucaEnCrisis

📢 No tragues entero. El hospital es de todos los caucanos, no de los políticos. Comparte esta nota para que la verdad sobre las cifras salga a la luz. ¡Déjanos tu opinión abajo!
Nota editorial en desarrollo. El Periódico Virtual seguirá vigilando el cumplimiento de la promesa de los $15.000 millones y la situación de los servicios pediátricos.