El sermón que dio un cristiano o protestante al lado de la estatua del Sabio Caldas en Popayán
La escena se vivió en la tarde de este miércoles 1 de abril.
El debate sobre el uso de imágenes en la fe cristiana no es nuevo, pero sigue generando controversia y posturas encontradas entre distintas corrientes religiosas, incluso en la ciudad de Popayán.
Este miércoles 1 de abril, en pleno parque Caldas de Popayán, un ciudadano no dudó en adelantar un largo sermón desde una postura protestant contra la adoración de imágenes por parte de las comunidades católicas que ahora adelantan o participan en la tradicional Semana Santa.
Y es que mientras algunos sectores del cristianismo incorporan imágenes, estatuas y representaciones en sus prácticas, otros las rechazan tajantemente, argumentando razones bíblicas y doctrinales.
En el centro de esta discusión está la interpretación de textos sagrados. Uno de los más citados es el pasaje del libro de Éxodo (20:4-5), donde se establece: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza… no te inclinarás a ellas ni las honrarás”. Para muchas iglesias de tradición protestante, este mandato es claro y prohíbe cualquier forma de veneración a imágenes religiosas, al considerarlo una forma de idolatría.
Esta postura se consolidó durante la Reforma Protestante del siglo XVI, cuando líderes como Martín Lutero y Juan Calvino cuestionaron prácticas de la Iglesia de la época, incluyendo el uso de imágenes en el culto. Aunque Lutero mantuvo una posición más moderada, figuras como Calvino promovieron una visión más estricta, eliminando imágenes de templos y rituales.
En contraste, la Iglesia Católica sostiene que las imágenes no son objeto de adoración, sino de veneración. Según su doctrina, estas representaciones cumplen una función pedagógica y espiritual, al ayudar a los fieles a recordar y conectar con figuras como Jesucristo, la Virgen María y los santos. La adoración, recalca la Iglesia, está reservada únicamente a Dios.
Esta diferencia conceptual —adorar versus venerar— marca una de las principales divisiones entre católicos y muchas denominaciones cristianas evangélicas. Para estas últimas, cualquier acto que implique inclinarse, rezar o rendir homenaje frente a una imagen puede interpretarse como idolatría, independientemente de la intención.
En países como Colombia, donde conviven diversas expresiones del cristianismo, esta discusión suele hacerse más visible en contextos como la Semana Santa, cuando las tradiciones católicas incluyen procesiones con imágenes religiosas. En paralelo, sectores cristianos no católicos cuestionan estas prácticas y promueven una relación directa con Dios sin intermediarios materiales.
Más allá de la controversia, expertos en teología coinciden en que estas diferencias responden a interpretaciones históricas, culturales y doctrinales que han evolucionado con el tiempo. Sin embargo, el debate sigue vigente y, en muchos casos, se traslada del ámbito académico a la conversación cotidiana entre creyentes.
Así, la pregunta sobre por qué algunos cristianos no adoran imágenes no tiene una única respuesta, sino que refleja la diversidad interna del cristianismo y las distintas formas de entender la fe, la tradición y la relación con lo sagrado.