ELN anuncia cese unilateral armado en Cauca y Nariño durante las elecciones presidenciales 2026
El anunció se conoció en la mañana de este viernes 29 de mayo desde el Macizo Colombiano.
En medio de la creciente preocupación por la seguridad durante las elecciones presidenciales de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional, ELN, anunció un cese unilateral de actividades armadas en zonas específicas del Cauca y el norte del departamento de Nariño. Esta medida inédita se extenderá desde las cero horas del 30 de mayo hasta las cero horas del 2 de junio, abarcando así el día central de la jornada electoral, programada para el próximo 31 de mayo de 2026.
El comunicado fue emitido por alias Esneider, comandante del frente Manuel Vásquez Castaño, una de las estructuras guerrilleras activas en estas regiones del suroccidente colombiano. En una entrevista concedida a un periodista local, el insurgente manifestó que el objetivo principal de esta decisión es garantizar que las comunidades que habitan territorios bajo la influencia del ELN puedan ejercer su derecho al voto libremente y sin restricciones durante el proceso democrático.
Esta declaración tiene un peso significativo debido al contexto actual que atraviesa el país. Durante las últimas semanas, el ELN ha sido señalado como responsable de varios ataques armados en diferentes zonas del territorio nacional, incluyendo recientes enfrentamientos en La Guajira, donde miembros de la Fuerza Pública resultaron heridos. Estos incidentes habían generado alarma en torno a la capacidad del Estado para asegurar un ambiente pacífico durante las elecciones, poniendo en entredicho la normalidad del proceso electoral.
Alias Esneider puntualizó que la organización insurgente históricamente ha mostrado una postura favorable hacia la participación ciudadana en elecciones, ya que consideran que es fundamental que las comunidades tengan la oportunidad de decidir sobre el destino político del país. Sin embargo, el comandante también defendió la continuidad del conflicto armado, argumentando que la violencia reciente forma parte de un enfrentamiento interno que aún no se ha resuelto en Colombia.
“La guerra nunca es bonita; siempre deja consecuencias y vidas afectadas”, señaló Esneider durante la entrevista, reconociendo el costo humano y social que implica la confrontación armada. A pesar de este reconocimiento, reiteró que el ELN mantiene posiciones críticas frente a las estrategias oficiales de paz implementadas por el Gobierno Nacional. Según él, persisten diferencias sustanciales entre las propuestas de la insurgencia y las políticas estatales encaminadas a alcanzar la paz, lo que dificulta el avance en la superación del conflicto.
Este anuncio del cese temporal de hostilidades coincide con la implementación de estrictos dispositivos de seguridad por parte de las autoridades nacionales. Diversos cuerpos policiales y militares han desplegado operativos especiales de vigilancia, control y prevención en varios departamentos, con el fin de minimizar riesgos y evitar alteraciones del orden público durante las elecciones presidenciales. Estos esfuerzos buscan garantizar que la jornada electoral se desarrolle en un ambiente tranquilo y seguro para todos los ciudadanos.
El movimiento del ELN representa un gesto de paz en medio del clima de tensión y preocupación que rodea a las elecciones. Si bien no implica un acuerdo de fin de la confrontación ni un alto el fuego bilateral, la suspensión temporal de actividades violentas en estas áreas podría ser interpretada como un paso hacia la reducción de la violencia política y un intento de facilitar la participación democrática en territorios históricamente afectados por el conflicto armado.