Empresarios piden protección urgente para salvar la doble calzada en el Cauca
Ana Fernanda Muñoz advirtió que, sin garantías reales del Estado, el consorcio Nuevo Cauca podría suspender obras clave para el departamento.
La presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio del Cauca, Ana Fernanda Muñoz Otoya, expresó su profunda preocupación por los hechos de inseguridad que vienen afectando la vía Panamericana y que han golpeado directamente al consorcio Nuevo Cauca, encargado de la doble calzada Popayán - Santander de Quilichao, de una de las obras de infraestructura más importantes en la historia reciente del departamento.
La dirigente gremial reveló que en los últimos tres meses han sido incineradas 15 volquetas del consorcio, cinco de ellas solo el pasado viernes en la madrugada, situación que pone en serio riesgo la continuidad del proyecto. A esto se suma que las aseguradoras ya no están cubriendo la maquinaria y que la empresa aún no ha recibido desembolsos del Gobierno, por lo que está asumiendo las pérdidas con recursos propios.
“Es absolutamente entendible que una empresa privada no pueda seguir operando si no se le garantizan condiciones mínimas de seguridad. Aquí la solución es una estrategia de protección especial para la vía Panamericana, distinta a la de otros departamentos”, afirmó Muñoz.
La presidenta señaló que el Cauca no puede ser tratado como cualquier otro territorio del país, pues en él confluyen múltiples problemáticas de orden público, sociales y económicas que requieren un enfoque diferencial.
“El país tiene que entender que el Cauca necesita atención especial, no solo en seguridad, sino también en inversión estratégica y en apoyo al sector productivo”, enfatizó.
“La vía Panamericana es la columna vertebral de Colombia. Imagínese las consecuencias para el Cauca y para el país si esta obra se detiene. Esta es la inversión más grande que yo recuerde en mis 53 años de vida para el departamento y no podemos permitir que se frene”, indicó.
La líder gremial fue enfática en señalar que la responsabilidad de garantizar la seguridad de las obras y del sector productivo recae en el Estado. “No se le puede pedir a una empresa que siga trabajando mientras le queman la maquinaria. El sector privado necesita garantías para operar”, dijo.
Además de la preocupación por la doble calzada, Muñoz alertó sobre los constantes ataques a la infraestructura eléctrica, que han dificultado el ingreso de las cuadrillas a los territorios para hacer reparaciones. Según explicó, un daño en zonas como Cajibío podría dejar sin energía a gran parte del norte del departamento.
“Todo vuelve al mismo punto: el Cauca necesita una atención especial. Si no solucionamos los problemas aquí, los problemas del Cauca se terminan trasladando al resto del país”, advirtió.
Finalmente, reiteró el llamado al Gobierno Nacional para que adopte un tratamiento estratégico y diferencial para el Cauca. “Somos un departamento resiliente, berraco, pero no podemos aguantar más sin apoyo real. Necesitamos seguridad, vías e inversión estratégica para poder salir adelante”, concluyó.