En Cali: dos policías se grabaron insultando a una mujer y su hija cuando se desplazaban en patineta

A raíz de esta denuncia, la institución anunció el inicio de las investigaciones para sancionar a los uniformados.

En Cali: dos policías se grabaron insultando a una mujer y su hija cuando se desplazaban en patineta



Recientemente, un video que se ha viralizado en las redes sociales ha puesto en el centro de la controversia la actuación de dos policías en Cali. Las imágenes muestran a los uniformados grabándose a sí mismos mientras insultan a una mujer que se desplazaba en patineta junto a lo que parece ser su hija. El contenido del video ha generado una ola de indignación entre los ciudadanos, quienes cuestionan no solo el lenguaje ofensivo utilizado por los policías, sino también su comportamiento como representantes de la ley.

El incidente ocurrió en un carril exclusivo para el sistema de transporte MÍO, donde la mujer transitaba con su hija. Esta restricción, que tiene como objetivo garantizar la movilidad del sistema de transporte público, también se aplica a los funcionarios de la Policía, salvo en situaciones operativas específicas. Sin embargo, los videos revelan que los policías no solo ignoraron esta norma al circular por el carril restringido, sino que además se comportaron de manera absolutamente inapropiada, riendo y descalificando a una civil.



La actitud exhibida por estos uniformados ha sido vista como una contradicción preocupante. Por un lado, ellos son los encargados de hacer cumplir las normas, pero su comportamiento muestra una falta de respeto a las mismas, evidenciando una desconexión entre la autoridad y los ciudadanos. Este episodio ha suscitado un debate más amplio sobre el abuso de autoridad y el respeto que debe existir entre la policía y la comunidad. ¿Qué tipo de formación reciben estos policías? ¿Cómo pueden proteger a la ciudadanía si ellos mismos no respetan las normas que deben hacer cumplir?

Las redes sociales han sido un termómetro para medir la indignación colectiva. Los usuarios no solo han compartido el video, sino que también han expresado su desaprobación y exigido respuestas contundentes por parte de la Policía Metropolitana. En este sentido, muchos han reclamado que no se trata solo de un caso aislado, sino parte de un patrón de comportamiento que puede estar alimentando un clima de desconfianza entre la ciudadanía y las fuerzas del orden.

La respuesta institucional llegó a través de un comunicado de la Policía Metropolitana de Cali, donde confirmaron que ya se habían iniciado acciones internas en contra de los involucrados. A pesar de la ausencia de un comunicado oficial en ese momento, se aseguró que se había abierto una investigación disciplinaria que permitirá esclarecer los hechos. Este proceso incluye la posibilidad de que los policías enfrenten un juzgamiento interno para determinar las sanciones que podrían recibir, dependiendo de los descargos que presenten.

Sin embargo, la pregunta persiste: ¿es suficiente una investigación interna? Muchos ciudadanos creen que se necesita una evaluación más profunda de los sistemas de formación y supervisión que rigen el comportamiento de los policías. La buena conducta de los agentes del orden es esencial para mantener la confianza pública y garantizar un ambiente seguro en la comunidad. Las instituciones tienen la responsabilidad de asegurarse de que no haya lugar para abusos de poder ni actitudes que puedan deteriorar la relación entre la ciudadanía y sus autoridades.

El caso ha puesto de relieve la importancia de la rendición de cuentas en la actuación policial. La intervención oportuna y firme por parte de la institución es fundamental para restaurar la confianza perdida y demostrar que la policía no está por encima de la ley. La sentencia y las decisiones que emita el juez dentro del proceso disciplinario serán cruciales para generar un mensaje claro sobre la responsabilidad que tienen los policías en su labor.

Finalmente, esta controversia nos recuerda que el respeto y la dignidad deben ser pilares fundamentales en la interacción entre la policía y la comunidad. Abusar de la autoridad, aunque sea en un momento de despreocupación o burla, puede tener repercusiones graves y alimentar un ciclo de desconfianza que no beneficia a nadie. La ciudadanía merece un trato justo y respetuoso por parte de quienes están encargados de proteger sus derechos, y es deber de las instituciones garantizar que todos, sin excepción, actúen conforme a la ley. Este caso debe ser un punto de partida para un diálogo más profundo sobre la transformación de las relaciones entre la policía y la comunidad, y la formación de una cultura de respeto mutuo y responsabilidad compartida.

Después, y ante esta denuncia, los integrantes de la Policía Metropolitana de Cali informaron que se adelantan las respectivas investigaciones penales y disciplinarias para sancionar esta clase de conductas.

“Frente al video que circula en redes sociales, donde se observan unos uniformados realizando presuntamente conductas y gestos no enmarcados dentro de los preceptos y lineamientos institucionales, la Policía Nacional en la ciudad de Cali se permite informar a la opinión pública que, inmediatamente se conoció el contenido de la pieza audiovisual, se dispuso la intervención del equipo disciplinario de la unidad y contrainteligencia para determinar los responsables de estas actuaciones”, dice el primer apartado del comunicado.

Luego, en un segundo punto, se indicó que “se aperturó de oficio las investigaciones disciplinarias y penales conducentes a esclarecer la presunta actuación irregular por parte de los funcionarios policiales, actuaciones que se desarrollarán con celeridad y contundencia, y cuyas decisiones serán informadas en concordancia con lo dispuesto en el Estatuto Disciplinario para la Policía Nacional de Colombia”.

Mientras que para el tercero se mencionó que “la Policía Metropolitana de Cali, orienta sus esfuerzos al fortalecimiento de las competencias profesionales basadas en el respeto hacia todos los ciudadanos”.