En Popayán, mujer es atacada por tres delincuentes al momento de hurtarle sus pertenencias

La misma comunidad es la que reporta cómo las mujeres son asaltadas de forma salvaje a la hora de hurtarles sus pertenencias.

En Popayán, mujer es atacada por tres delincuentes al momento de hurtarle sus pertenencias



Cada vez son más frecuentes los casos de inseguridad que afectan a las mujeres en la ciudad de Popayán, una situación que genera preocupación entre la comunidad y que pone nuevamente en debate las estrategias de prevención del delito y protección ciudadana que presenta entidades como la alcaldía.

El más reciente caso ocurrió en el barrio San Ignacio, al norte de la capital caucana, donde una joven fue víctima de un violento ataque perpetrado por tres delincuentes, quienes la interceptaron en vía pública para cometer un acto delictivo.

De acuerdo con versiones preliminares conocidas por testigos, la mujer fue abordada por los sujetos en momentos en que se desplazaba por el sector. Los delincuentes, actuando de manera coordinada, la intimidaron para despojarla de sus pertenencias, generando pánico no solo en la víctima, sino también entre los residentes de la zona, quienes aseguran que los hechos de inseguridad se han incrementado considerablemente en los últimos meses. Algunos habitantes manifestaron que, pese a las reiteradas denuncias, los patrullajes policiales continúan siendo insuficientes para contrarrestar la delincuencia.

Este caso ha reavivado las críticas hacia la gestión en materia de seguridad por parte de la Alcaldía de Popayán, entidad que ha sido señalada por algunos ciudadanos y líderes comunitarios como responsable de no implementar acciones contundentes para frenar la ola delictiva. Organizaciones sociales y colectivos que trabajan por la defensa de los derechos de las mujeres han advertido que la falta de iluminación en algunos sectores, la escasa presencia policial y la ausencia de campañas efectivas de prevención contribuyen a que las mujeres se conviertan en blanco fácil para los delincuentes.

Entretanto, la comunidad del barrio San Ignacio hizo un llamado urgente a las autoridades locales y a los organismos de seguridad para reforzar los controles en la zona, así como para adoptar medidas que permitan garantizar la integridad de los habitantes. Los residentes aseguran que viven con temor constante, especialmente durante las horas de la noche, cuando aseguran que se incrementan los hurtos y ataques contra transeúntes.

Analistas en temas de seguridad ciudadana coinciden en que este tipo de situaciones refleja una problemática estructural que requiere intervenciones integrales, que no solo incluyan presencia policial, sino también estrategias sociales, educativas y urbanísticas que permitan recuperar espacios públicos y fortalecer la convivencia. Mientras tanto, la víctima de este hecho recibe acompañamiento de sus familiares y allegados, quienes esperan que las autoridades adelanten las investigaciones necesarias para dar con el paradero de los responsables y evitar que este tipo de ataques continúe repitiéndose en la capital caucana.