En veremos la terminación de la doble calzada Popayán-Santander de Quilichao, por falta de seguridad en el Cauca

Así fue informado por la empresa que adelanta este importante proyecto vial, luego del hurto de cuatro volquetas.

En veremos la terminación de la doble calzada Popayán-Santander de Quilichao, por falta de seguridad en el Cauca




La construcción de la doble calzada Popayán – Santander de Quilichao, un proyecto considerado fundamental para el desarrollo del departamento del Cauca y el suroccidente colombiano, se encuentra en una situación crítica. La empresa encargada de esta obra ha manifestado su preocupación ante los constantes hechos de inseguridad que han afectado gravemente el avance del proyecto, llegando a un punto insostenible.

Recientemente, en la madrugada del 23 de enero de 2026, cuatro vehículos tipo volqueta fueron robados y un vigilante del campamento de la constructora fue retenido en el corregimiento de Pescador, municipio de Caldono, Km 44. Este incidente se suma a una serie de hurtos continuos contra maquinaria, vehículos y equipos, creando un clima de inseguridad que ha llevado a la empresa a cuestionar su permanencia en la zona. Las directivas expresaron con frustración que “las pérdidas económicas son millonarias y afectan gravemente el cronograma, la viabilidad y la continuidad del proyecto”.

Ante esta alarmante realidad, la empresa constructora ha insinuado que podría considerar abandonar la ejecución directa de la obra. En este escenario, se plantea que sea la Concesión Nuevo Cauca S.A.S. quien asuma la responsabilidad de finalizar la construcción. Esta eventualidad no solo generaría un retraso significativo en un proyecto esencial para la región, sino que también amenazaría las oportunidades de desarrollo para comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes que dependen de la culminación de esta infraestructura para mejorar su calidad de vida y acceso a servicios.

La presión ejercida por grupos armados al margen de la ley en esta área ha hecho que movilizarse por la vía Panamericana sea extremadamente peligroso. Esta situación ha sido corroborada por eventos trágicos recientes. Por ejemplo, el asesinato del coach deportivo Jorge Belalcázar, ocurrido durante un asalto en la ruta que conecta Popayán con Cali, ilustra el grave problema de inseguridad que persiste en la región. Más allá de ser un caso aislado, este hecho es un reflejo de un contexto general de violencia que afecta a quienes transitan por esta importante vía.

La respuesta de la Concesión Nuevo Cauca S.A.S. ha sido clara y contundente. Se ha solicitado con urgencia un verdadero compromiso por parte del Gobierno Nacional y de las autoridades competentes para garantizar la seguridad tanto de la maquinaria como del personal que trabaja en el proyecto, así como de las comunidades locales. Sin estas condiciones mínimas de seguridad, la continuación de la obra se ve comprometida.

Es innegable que la doble calzada Popayán – Santander de Quilichao representa un proyecto de alto impacto social y económico. Su finalización no solo facilitaría el transporte y la comercialización de productos agrícolas e industriales de la región, sino que también fomentaría la integración social y económica, reduciendo las brechas existentes entre las diferentes poblaciones del Cauca. La carretera no solo es un medio de transporte; es una vía de desarrollo, una conexión vital para el progreso y el bienestar de sus habitantes.

Sin embargo, se exige que las autoridades nacionales tomen medidas concretas para asegurar que las condiciones de seguridad sean adecuadas. Un compromiso real del Estado no solo fortalecería el desarrollo del proyecto, sino que también enviaría un mensaje claro de que la inseguridad no será tolerada, y que la vida y el patrimonio de los ciudadanos, así como de los trabajadores, son prioridades esenciales que deben ser protegidas.

Asimismo, los esfuerzos deben dirigirse hacia la implementación de estrategias de seguridad efectivas que involucren a las comunidades locales, proporcionando mecanismos de participación que les permitan ser parte activa en la construcción de un entorno más seguro. Esto podría incluir la formación de alianzas entre la comunidad, la policía, y las empresas involucradas en la obra, creando así un tejido social más robusto y resiliente.

La situación de la doble calzada Popayán – Santander de Quilichao es un microcosmos de los problemas que enfrentan muchas regiones en Colombia. La seguridad, como eje central en cualquier proceso de desarrollo, debe ser garantizada para que los proyectos de infraestructura puedan llevarse a cabo sin interrupciones, contribuyendo de manera positiva a la vida de miles de personas. En este sentido, la cooperación entre el gobierno, las empresas y la comunidad es vital para construir un futuro más seguro y próspero para el Cauca y su gente.

En conclusión, la resolución de la crisis de inseguridad en la construcción de la doble calzada es una responsabilidad compartida. El tiempo apremia, y la necesidad de soluciones efectivas es urgente. Si se quiere avanzar hacia un desarrollo sostenible y equitativo en el suroccidente colombiano, se requiere acción inmediata y comprometida de todos los actores involucrados.